La escuela de pastoreo GIDARI ha iniciado este viernes su curso inaugural del grado formativo en ganadería extensiva en Roncal/Erronkari. Ocho estudiantes, seleccionados por su motivación y compromiso con el sector, comienzan esta formación especializada con el respaldo del consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, y otras autoridades.
El programa formativo de GIDARI, estructurado en 9 módulos y más de 720 horas, combina teoría y práctica. Los estudiantes participarán en clases, visitas educativas y estancias en explotaciones ganaderas, abordando temas como el bienestar animal, la gestión de pastos y la elaboración de productos lácteos, adaptados a la realidad del medio rural.
Formación vinculada al territorio y al oficio del pastoreo
Eneko Eguiguren, responsable del proyecto educativo, ha destacado la importancia de visibilizar el oficio del pastoreo. Según Eguiguren, es esencial ofrecer una opción laboral digna y preservar lo que queda del sector, subrayando su relevancia económica, patrimonial y paisajística. La escuela busca garantizar el relevo generacional y facilitar la incorporación de nuevos profesionales.
La continuidad de la ganadería extensiva es crucial para conservar las producciones tradicionales de Navarra, como el Cordero y la Ternera de Navarra y el Queso Roncal. Estas producciones, amparadas por sus respectivas Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y Denominaciones de Origen Protegidas (DOP), dependen de la base ganadera que las sustenta.
Un impulso para los productos de calidad y las razas autóctonas
El consejero Aierdi ha subrayado el compromiso del departamento con el fortalecimiento de la ganadería extensiva, esencial para la economía rural y la gestión sostenible del territorio. GIDARI se alinea con el programa Lurberri, que busca favorecer el relevo agrario y la incorporación de nuevas generaciones al sector primario.
El Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha destinado 260.000 euros al acondicionamiento de la escuela en 2025, y 290.000 euros están previstos para 2027. Estos fondos apoyarán la habilitación de un nuevo espacio residencial y un obrador de quesos, complementando el programa Lurberri con la rehabilitación de viviendas para jóvenes ganaderos.
La actividad pastoril no solo es económica, sino que también contribuye al aprovechamiento sostenible de recursos naturales, la conservación de la biodiversidad y la prevención de la acumulación de biomasa vegetal. GIDARI simboliza la conexión entre formación, tradición ganadera y el futuro del medio rural, concluyendo su acto inaugural con una degustación de migas y queso de pastor.
La escuela de pastoreo GIDARI ha iniciado este viernes su curso inaugural del grado formativo en ganadería extensiva en Roncal/Erronkari. Ocho estudiantes, seleccionados por su motivación y compromiso con el sector, comienzan esta formación especializada con el respaldo del consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, y otras autoridades.
El programa formativo de GIDARI, estructurado en 9 módulos y más de 720 horas, combina teoría y práctica. Los estudiantes participarán en clases, visitas educativas y estancias en explotaciones ganaderas, abordando temas como el bienestar animal, la gestión de pastos y la elaboración de productos lácteos, adaptados a la realidad del medio rural.
Formación vinculada al territorio y al oficio del pastoreo
Eneko Eguiguren, responsable del proyecto educativo, ha destacado la importancia de visibilizar el oficio del pastoreo. Según Eguiguren, es esencial ofrecer una opción laboral digna y preservar lo que queda del sector, subrayando su relevancia económica, patrimonial y paisajística. La escuela busca garantizar el relevo generacional y facilitar la incorporación de nuevos profesionales.
La continuidad de la ganadería extensiva es crucial para conservar las producciones tradicionales de Navarra, como el Cordero y la Ternera de Navarra y el Queso Roncal. Estas producciones, amparadas por sus respectivas Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y Denominaciones de Origen Protegidas (DOP), dependen de la base ganadera que las sustenta.
Un impulso para los productos de calidad y las razas autóctonas
El consejero Aierdi ha subrayado el compromiso del departamento con el fortalecimiento de la ganadería extensiva, esencial para la economía rural y la gestión sostenible del territorio. GIDARI se alinea con el programa Lurberri, que busca favorecer el relevo agrario y la incorporación de nuevas generaciones al sector primario.
El Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha destinado 260.000 euros al acondicionamiento de la escuela en 2025, y 290.000 euros están previstos para 2027. Estos fondos apoyarán la habilitación de un nuevo espacio residencial y un obrador de quesos, complementando el programa Lurberri con la rehabilitación de viviendas para jóvenes ganaderos.
La actividad pastoril no solo es económica, sino que también contribuye al aprovechamiento sostenible de recursos naturales, la conservación de la biodiversidad y la prevención de la acumulación de biomasa vegetal. GIDARI simboliza la conexión entre formación, tradición ganadera y el futuro del medio rural, concluyendo su acto inaugural con una degustación de migas y queso de pastor.