El trabajo conjunto de la Policía Foral de Navarra y la Policía Municipal de Pamplona durante 2025 se salda con un balance contundente: 460 personas fueron detenidas o investigadas gracias a un operativo centrado en la prevención de delitos cometidos por grupos juveniles violentos. Este dispositivo, que cumple su quinto año consecutivo, ha permitido aumentar la seguridad en la ciudad, especialmente en las zonas de ocio nocturno, y reducir la incidencia de hurtos, robos y agresiones.
La mayoría de los delitos detectados están vinculados a hurtos y apropiaciones indebidas, robos con fuerza o violencia, lesiones y amenazas, así como delitos contra la salud pública, especialmente relacionados con el tráfico de drogas. En muchos casos, estos actos forman parte de la dinámica de los grupos juveniles para mantener su reputación y control sobre determinados territorios de la ciudad.
Durante 2025, las detenciones más significativas incluyeron a 44 personas por medidas judiciales pendientes, 42 por robos con violencia y 24 por hurtos o apropiaciones indebidas. Otros arrestos respondieron a delitos contra la integridad física, como lesiones o amenazas, que afectaron a 22 personas, y a robos con fuerza, con 17 detenidos. Asimismo, 13 personas fueron arrestadas por atentado, resistencia o desobediencia grave a agentes de la autoridad, 11 por delitos contra la salud pública y dos por delitos contra la integridad e indemnidad sexual. Otras ocho detenciones respondieron a delitos diversos, como violencia de género, pertenencia a grupo criminal, tenencia de armas, daños o infracciones a la seguridad vial.
Por su parte, las investigaciones policiales se centraron principalmente en hurtos y apropiaciones indebidas, que afectaron a 190 personas. A esta cifra se suman 23 investigaciones por delitos contra la integridad física, 17 por medidas judiciales en vigor, 17 por delitos diversos como violencia de género, pertenencia a grupo criminal o tenencia de armas, 13 por robos con violencia, 11 por robos con fuerza, cuatro por delitos contra la salud pública y dos por atentado, resistencia o desobediencia grave a agentes de la autoridad.
Según explican ambos cuerpos, estos resultados se han logrado gracias a un trabajo continuado sobre los grupos juveniles más activos, que permite un conocimiento detallado de sus integrantes y facilita su identificación en imágenes y grabaciones. La coordinación permanente y el intercambio de información entre Policía Foral y Policía Municipal, sumado a los datos aportados por las víctimas en sus denuncias, ha sido fundamental para aumentar el número de investigaciones y reforzar la seguridad de Pamplona.





