El sistema sanitario español enfrenta un reto estructural para abordar el bienestar emocional de las nuevas generaciones. Actualmente, 4 de cada 10 adolescentes en España afirman haber sufrido problemas de salud mental en el último año. Para afrontar esta crisis, se ha iniciado el despliegue de unidades móviles multidisciplinares en La Rioja, Canarias y Castilla-La Mancha, un proyecto liderado por UNICEF España para acercar la asistencia a los entornos escolares y sociales.
Despliegue de unidades psicosociales en el territorio nacional
El modelo asistencial se adapta a las necesidades específicas de cada territorio. Mientras que en territorio riojano el foco está en la pediatría, en Canarias se han activado dos unidades ambulatorias para la infancia migrante no acompañada, formadas por psicólogos y mediadores interculturales. Por su parte, Castilla-La Mancha ultima la implantación de esta dinámica tras la celebración del primer foro especializado en salud mental infantil.
Estas estructuras buscan mejorar la detección precoz y evitar la saturación de los servicios especializados. Según explica Espinosa, es esencial fortalecer la coordinación de los sistemas sanitario, educativo y social: “Tenemos que transformar nuestro compromiso en acciones y medidas concretas para mejorar el estado de la salud mental de nuestros niños, niñas y adolescentes”. La integración de estos equipos en la red de atención primaria se perfila como la herramienta más eficaz para identificar patologías antes de que alcancen un punto crítico.






