El vicepresidente y consejero portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, evitó este miércoles avanzar detalles sobre la modificación de la obra del túnel de Belate y el sobrecoste de 8,5 millones de euros que la asesoría jurídica del Ejecutivo no ve justificado, y remitió cualquier avance a la comparecencia de la presidenta Chivite esta tarde ante la Comisión de Régimen Foral del Parlamento de Navarra.
Remírez explicó que a dicha comparecencia acudirán, junto a la presidenta, el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, y él mismo. "Me voy a remitir, por una cuestión de respeto institucional, a los detalles de la propia comparecencia de esta tarde", señaló, y añadió que el Gobierno está "trabajando desde el diálogo y la transparencia con el objetivo de darle continuidad a la infraestructura estratégica para Navarra, con todas las garantías jurídicas".
Preguntado por la reunión mantenida el lunes con los socios de coalición para abordar el asunto, el vicepresidente defendió la existencia de "un canal de comunicación abierto y permanente" con Geroa Bai. "Cuando hay cuestiones que, por su entidad y por su sensibilidad, consideramos que los socios tienen que ser informados de primera mano, es bueno que tengamos ese espacio de diálogo", explicó, recordando que ya se les había trasladado anteriormente el contenido del informe jurídico que descartó la vía del enriquecimiento injusto.
Sobre el tono del encuentro, Remírez lo calificó de "muy útil" y "transparente": "No creo que transmitiera que hubo una reunión crispada; al contrario, fue una reunión muy útil, una reunión transparente donde se expusieron los escenarios y nos expuso finalmente la opción por la cual va a optar el Gobierno de Navarra". Preguntado por el contraste entre esa versión y las declaraciones críticas realizadas después por representantes de Geroa Bai, apuntó que quizá respondan a "ciertas urgencias de la oposición electoral" y remitió cualquier valoración sobre la postura de ese partido a la propia formación: "Esa pregunta se la tiene que dirigir a Geroa Bai. Nosotros, como Gobierno de Navarra, lo que hemos hecho es transmitir con transparencia y con claridad la situación, y también poner encima de la mesa los distintos escenarios y la acción que finalmente consideramos más adecuada".
El vicepresidente matizó que la vía por la que ha optado el Ejecutivo no está cerrada del todo: "Hay, lógicamente, una apuesta por una vía concreta, pero esa vía necesita una serie de actos administrativos que no están cerrados al día de hoy". Precisó además que una decisión de estas características "no es un acuerdo político, es un acuerdo del ámbito técnico, jurídico y administrativo", aunque reconoció que su puesta en marcha requeriría acuerdo entre los socios de gobierno.
Remírez situó la polémica actual en el contexto de los quince años de inacción que, según dijo, precedieron a la actual legislatura: "El Gobierno estaba preocupado porque hubo quince años de inacción política, porque había una obligación muy seria". Recordó que el plazo para adecuar los túneles de Belate y Almándoz a la normativa europea de redes transeuropeas de carreteras venció en abril de 2019, lo que supuso una propuesta de sanción de la Comisión Europea al inicio de la legislatura. "Lo que nos preocupa es el cumplimiento de la ley y, sobre todo, la seguridad vial. Les invito a que contrasten los datos de siniestralidad de hace unos años con los de ahora", afirmó, en referencia a las obras en la carretera N-121-A.
El vicepresidente cerró sus declaraciones con un compromiso de continuidad: "Esa infraestructura se va a terminar. Se comenzó con este Gobierno y se va a terminar haciendo con este Gobierno. Lo que no va a haber es inacción, no va a haber quince años de inacción".










