La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha condenado con firmeza la brutal agresión ocurrida en Berriozar contra un grupo de personas que se encontraban presenciando la final del Campeonato Mundial de Fútbol. Ibarrola, que ya había manifestado su postura a través de su cuenta en la red social X, ha calificado formalmente el suceso como un "nuevo acto de kale borroka a cargo de radicales y fascistas de la Izquierda Abertzale".
La líder regionalista ha remarcado que resulta "intolerable que la convivencia y la libre expresión de opiniones y sentimientos como el de apoyar a la selección española de fútbol sean atacados una y otra vez por los mismos de siempre". Asimismo, ha subrayado que estos hechos "merecen la condena de cualquier formación política que se tilde de democrática".
Exigencias de UPN al Gobierno de Navarra y a sus socios
En su declaración, Ibarrola ha denunciado públicamente el "silencio" de la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ante lo que define como "una muestra de violencia y odio hacia quienes expresan sentimientos que son despreciados por sus socios de EH Bildu". La presidenta de UPN ha vinculado este episodio con otras situaciones similares al afirmar que estos comportamientos se han podido ver durante los días de celebración del Mundial y en las calles de Pamplona.
Ibarrola ha cuestionado directamente la gestión de la jefa del Ejecutivo foral respecto a la pacificación social: "¿Estos son los pasos que dice que han dado en favor de la convivencia? Lo que tiene que hacer Chivite es obligar a sus socios de EH Bildu a condenar estos nuevos actos de violencia callejera en nuestra tierra", ha sentenciado de forma tajante.
Apoyo a las víctimas y petición de medidas judiciales
Para finalizar, la representante de UPN ha querido manifestar de forma expresa todo su apoyo y solidaridad a los jóvenes agredidos, deseándoles una pronta y completa recuperación de las lesiones sufridas.
Del mismo modo, ha trasladado su confianza en el trabajo de las fuerzas de seguridad para que se identifique a los autores de los hechos, confiando en que los agresores sean puestos de inmediato a disposición judicial y caiga sobre ellos todo el peso de la ley para evitar que la agresión quede impune.








