Especialistas de Navarra han publicado un estudio que predice el riesgo de necrosis cerebral en tratamientos de radiocirugía estereotáctica, una técnica de radioterapia para tratar metástasis cerebrales. Este avance, liderado por un equipo de oncología radioterápica, se ha publicado en la revista International Journal of Radiation Oncology, Biology and Physics, destacada en el campo de la oncología radioterápica.
El equipo investigador, compuesto por profesionales del Hospital Universitario de Navarra, la Clínica Universidad de Navarra, Navarrabiomed, Cima, el Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra y el Instituto Catalán de Oncología, ha diseñado una herramienta matemática que calcula el riesgo de necrosis cerebral. Este cálculo se realiza antes del tratamiento mediante el Índice Predictivo de Necrosis (NPI), que combina datos clínicos y resultados de análisis de sangre.
El Índice Predictivo de Necrosis: una herramienta precisa
El estudio, que incluyó el seguimiento de 47 pacientes en tratamiento, mostró que el NPI permitió identificar correctamente el 80% de los casos de necrosis. La doctora Paola Jablonska, autora principal del estudio, expresó su optimismo sobre la utilidad clínica del índice para predecir el riesgo de necrosis y prevenir este efecto adverso. Sin embargo, destacó la necesidad de más investigaciones con un mayor número de pacientes para confirmar los resultados.
El cálculo del NPI considera el volumen del área tratada, ya que a mayor volumen irradiado, mayor es la probabilidad de necrosis. Tradicionalmente, se ha utilizado el parámetro V12, que mide el volumen de tejido cerebral sano que recibe 12 gray de radiación en una sesión. Sin embargo, el equipo propone el uso del volumen diana de planificación (PTV), que abarca la zona del tumor y el área circundante, superando las limitaciones del V12 en tratamientos fraccionados o con múltiples tumores.
Marcadores inflamatorios y su relación con el volumen tratado
No todas las personas con volúmenes irradiados similares desarrollan necrosis, lo que sugiere factores individuales predisponentes. Los investigadores analizaron 92 biomarcadores en muestras de sangre, identificando dos proteínas inflamatorias, CXCL11 y MUC-16, que, en combinación con el volumen tratado, podrían ser efectivas para calcular el riesgo de necrosis.
Este estudio representa un avance en la personalización de los tratamientos de radiocirugía, permitiendo a los clínicos identificar pacientes con mayor riesgo de necrosis y ajustar sus estrategias terapéuticas. La inclusión de marcadores inflamatorios en el cálculo del NPI ofrece una visión más completa del riesgo individual de cada paciente.
La investigación contó con la colaboración de un equipo multidisciplinario, incluyendo a María Victoria Zelaya Huerta, Margarita Illas Pérez-Mosso, Mikel Rico Oses, Marta Moreno Jiménez, Sergio León Valencia, Sonia Flamarique Andueza, Jennifer Barranco Martínez, Teresa Cuenca Bandín, Alfonso Calvo González, Diego Serrano Tejero y Javier Aristu Mendióroz, quienes aportaron su experiencia en diversas áreas para el desarrollo de esta herramienta innovadora.



