El sector aeroespacial navarro ha experimentado un crecimiento del 38,5% desde 2022, según la respuesta del consejero de Industria y Transición Ecológica, Mikel Irujo, a una pregunta parlamentaria del grupo Contigo Navarra. Los datos, correspondientes a 2023, sitúan la facturación total de las empresas navarras del sector en torno a los 300 millones de euros y el empleo en 670 trabajadores, frente a los 370 que había dos años antes.
Un sector en alza, pero todavía modesto
A pesar del crecimiento, el Gobierno reconoce que el aeroespacial sigue siendo un sector "modesto" en comparación con los grandes pilares de la economía navarra —automoción, agroindustria, renovables o biofarma—. Aproximadamente el 25% de las empresas tienen el foco principal en este ámbito, siendo una actividad secundaria para el resto, lo que, según el consejero, representa una "importante capacidad potencial oculta" para acompañar al crecimiento del sector.
Las empresas navarras dedicaron cerca de 4 millones de euros a I+D+i en 2024, en una industria que se caracteriza por ser intensiva en investigación, requerir alta cualificación del personal y depender en gran medida de los dos grandes actores aeronáuticos mundiales: Airbus y Boeing.
Una cadena de valor en construcción
El informe presentado por Irujo identifica los eslabones que ya conforman la cadena de valor aeroespacial en Navarra: fabricantes de componentes y sistemas, ingeniería de test y servicios especializados, máquina herramienta, operadores de nuevos segmentos, analítica de datos, proveedores de materiales, operación y mantenimiento de infraestructuras, y centros tecnológicos y universidades. El sector de defensa queda expresamente excluido de esta caracterización.
El reto: atraer empresas tractoras
El principal déficit identificado por el Ejecutivo foral es la ausencia de empresas tractoras que actúen como locomotora del sector, tanto para impulsar a las compañías ya existentes como para atraer a otras con capacidad de contribuir al desarrollo aeroespacial. Sin ellas, el tejido continúa siendo, en palabras del propio informe, "diversificado y atomizado".
Para corregirlo, el Gobierno apuesta por la colaboración interregional, el impulso a la I+D+i mediante la cooperación entre empresas, centros tecnológicos y universidades, y el fomento de la colaboración público-privada. Irujo subrayó que Navarra cuenta con "un alto grado de capacitación" y empresas punteras en mecatrónica e ingeniería avanzada, lo que la sitúa en buena posición para consolidar el sector "si trabajamos mano a mano".


