No era un control rutinario lo que iba a desembocar en una persecución por carreteras de la merindad estellesa. Agentes de la comisaría de Estella vigilaban un tramo del Camino de Santiago cuando detectaron un vehículo circulando a gran velocidad con dos ocupantes y sin cinturón de seguridad. Al intentar detenerlo, el conductor no solo ignoró la señal de alto, sino que aceleró de tal manera que uno de los agentes tuvo que apartarse de un salto para no ser atropellado.
La huida a gran velocidad por el interior del casco urbano sembró el pánico entre los viandantes y los numerosos peregrinos que se encontraban en ese momento en la zona, provocando nerviosismo y temor entre ellos.
Dos persecuciones y un final violento
La primera persecución se extendió por las carreteras NA-1110 y NA-6310. El vehículo fue localizado posteriormente en Lazagurría, pero el conductor repitió la misma maniobra de fuga, esta vez por caminos rurales, hasta llegar a su propia vivienda. Al abandonar el coche, el joven no se entregó: se lanzó a golpes y patadas contra el vehículo policial y contra los agentes, al tiempo que les profería graves amenazas. Fue necesaria la intervención de varias patrullas adicionales para reducirle.
Papelinas vacías y negativa al test de drogas
El registro del vehículo reveló papelinas vacías y cigarrillos de marihuana y hachís. El detenido, de 24 años y vecino de una localidad de la merindad estellesa, se negó a someterse a las pruebas de detección de alcohol y drogas. Se le imputan delitos de lesiones, desobediencia grave, resistencia y atentado contra la autoridad, conducción temeraria y negativa a las pruebas de alcoholemia y drogas.
Las estafas, los hurtos y las lesiones concentran la mayor parte de las denuncias penales recogidas en las comisarías forales
La actividad semanal de la Policía Foral arroja 48 detenciones y 223 denuncias penales registradas en sus Oficinas de Atención Ciudadana. Entre los arrestos, destacan los nueve por delitos relacionados con la violencia contra la mujer, seis a personas reclamadas por juzgados provinciales y nacionales, seis más por lesiones y cinco por delitos contra la salud pública, en una semana en que el cuerpo intensificó los operativos contra el tráfico de drogas en la Cuenca de Pamplona.
En cuanto a las denuncias, las estafas encabezan la lista con 42 casos, seguidas de 38 por hurto y 21 por lesiones.




