Un grupo de personas, miembros del colectivo Sindicato de Vivienda Pamplona y Comarca han recibido multas de 1.800 euros por cantar una jota reivindicativa durante la procesión de San Fermín del pasado 7 de julio. La sanción, cuyo motivo era la letra de la pieza —dirigida contra los desahucios—, ha generado una fuerte reacción entre los afectados, que la califican de ataque inaceptable a la libertad de expresión y advierten del precedente que podría sentar.
Los afectados han convocado una rueda de prensa para este miércoles frente al Ayuntamiento de Pamplona.
"Un grave precedente"
Los convocantes subrayan que lo que estaba en juego no es solo su caso particular, sino el derecho a la expresión artística y política en el espacio público. Consideran que permitir que una jota cantada en una procesión festiva derive en una multa de esta cuantía abre la puerta a limitar otras formas de protesta cultural.
Sanferminetako prozesioan jota bat abestu dugu etxegabetzeen aurka eta etxebizitza eskubidearen alde:
— Euskal Herriko Etxebizitza Sindikatu Sozialista (@EtxeSindikatua) July 7, 2025
?"Todos ellos que colaboran
para que los
de siempre hagan caja.
Defendernos y organizarnos
¡Hoy es la lucha
la que hace falta!"@Kontseilua_Iru pic.twitter.com/CAExCLL83D




