El Gobierno foral ha decidido declarar como Bienes de Interés Cultural (BIC) el sepulcro de Carlos III y Leonor de Castilla, así como la caja que contiene el corazón de Carlos II. Estas piezas, de propiedad del Cabildo de la Catedral de Pamplona y la parroquia de Santa María de Ujué, respectivamente, son valoradas por su singularidad y calidad, lo que justifica la necesidad de garantizar su protección y conservación.
La riqueza del gótico europeo en Navarra
Ambas obras representan ejemplos destacados del gótico europeo. El sepulcro de Carlos III y Leonor de Castilla, elaborado entre 1413 y 1419 bajo la dirección del maestro Johan Lome, es una muestra excepcional del arte funerario borgoñón. La caja del corazón de Carlos II, encargada en 1406 por Carlos III al maestro Jaymet, sigue la tradición dinástica de los Capetos y alberga el corazón embalsamado del monarca.
La declaración de estos bienes como BIC se realizó a propuesta del Departamento de Cultura, Deporte y Turismo, con el respaldo de la Comisión de Patrimonio Histórico del Consejo Navarro de la Cultura y las Artes. La medida busca no solo preservar estas valiosas obras, sino también promover su difusión como parte del patrimonio histórico de Navarra. Los expedientes correspondientes se publicaron en el Boletín Oficial de Navarra, y tras no recibir alegaciones, se aprobó su incorporación al catálogo de BIC.
El legado de Carlos III el Noble y su impacto cultural
La conmemoración del VI centenario de la muerte de Carlos III el Noble en 2025 ha sido un impulso para estas declaraciones. El Ejecutivo foral pretende extender el conocimiento sobre la trayectoria del monarca y fomentar la conciencia social sobre la importancia de conservar su legado material y simbólico. El sepulcro de Carlos III y Leonor de Castilla, ubicado en la Catedral de Pamplona, es un ejemplo de la influencia artística del norte de Europa en Navarra. Se inspira en modelos funerarios del gótico tardío, como el de Felipe el Atrevido y Carlos V de Francia, reflejando las relaciones culturales entre Navarra y la corona francesa.
La caja del corazón de Carlos II, por su parte, es una obra maestra de la artesanía medieval. Confeccionada en madera de roble y hierro, destaca por su rica decoración policromada y sus detalles simbólicos. El corazón embalsamado de Carlos II se ha conservado en esta caja desde el siglo XV, lo que subraya su valor histórico y artístico.
Un patrimonio cultural que perdura
Ambas piezas, habitualmente ubicadas en sus emplazamientos originales, se encuentran actualmente en una exposición conmemorativa sobre Carlos III el Noble en el Archivo Real y General de Navarra, abierta hasta el 12 de abril. Esta exposición ofrece una oportunidad única para apreciar de cerca estos tesoros del patrimonio navarro.
El sepulcro de Carlos III y Leonor de Castilla, con su monumentalidad y refinamiento técnico, y la caja del corazón de Carlos II, con su simbolismo y valor histórico, son testigos de la rica tradición cultural de Navarra. La declaración de estos bienes como BIC garantiza su protección y conservación para las generaciones futuras, asegurando que sigan siendo parte integral del legado histórico y artístico de la región.







