En los pueblos más pequeños de Navarra, donde el consultorio abre solo algunos días y la ambulancia más cercana puede tardar largos minutos en llegar, una parada cardiorrespiratoria se convierte en una carrera contrarreloj. Cada minuto sin atención reduce de forma drástica las posibilidades de supervivencia. Con esa realidad como punto de partida, Primeros Auxilios Navarra ha puesto en marcha una ambiciosa campaña de cardioprotección para que ningún municipio de la Comunidad Foral —por pequeño que sea— se quede sin desfibrilador.
La iniciativa está pensada especialmente para el medio rural, con localidades que apenas superan la treintena de habitantes y donde la dispersión geográfica y la lejanía de los servicios sanitarios hacen que el primer eslabón de la cadena de supervivencia sea, casi siempre, un vecino. En ese contexto, disponer de un desfibrilador accesible y de personas formadas puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Para hacerlo viable incluso en ayuntamientos con presupuestos muy limitados, la campaña se articula mediante un sistema de renting integral, sin necesidad de inversión inicial. El modelo incluye un desfibrilador de última generación con instrucciones sonoras y escritas en castellano, euskera e inglés, electrodos tanto para adultos como para población pediátrica, vitrina homologada para exteriores, señalización oficial y todos los consumibles cubiertos durante la vigencia del contrato.
Además del equipamiento, uno de los pilares del proyecto es la formación de la población local. Al menos seis personas de cada municipio reciben un curso homologado de Soporte Vital Básico y uso del desfibrilador, impartido por enfermeros y técnicos en emergencias sanitarias con amplia experiencia asistencial. Una formación que puede ampliarse a más vecinos, personal municipal, asociaciones o clubes deportivos, fomentando una auténtica red de primeros intervinientes.
Todo el sistema se ajusta a las recomendaciones del Consejo Europeo de Resucitación (ERC 2025), que subrayan la importancia del acceso precoz al desfibrilador y de la capacitación ciudadana como elementos esenciales para aumentar la supervivencia en paradas cardiacas extrahospitalarias. A ello se suma el respaldo institucional: Primeros Auxilios Navarra es distribuidora de productos sanitarios registrada en la AEMPS y entidad homologada por el Gobierno de Navarra para este tipo de formación.
Los primeros resultados ya son visibles. Garínoain, en la merindad de Olite, y Mirafuentes, situada en Tierra Estella, cuentan desde hace pocos días con desfibriladores operativos, instalados en espacios accesibles y con vecinos formados para utilizarlos. En las próximas semanas, está prevista la instalación de otros quince equipos en diferentes puntos de la Comunidad Foral, ampliando el mapa de municipios cardioprotegidos.
Desde la entidad promotora subrayan que el objetivo no es solo colocar aparatos, sino reducir la brecha territorial en el acceso a recursos de emergencia vital, garantizando que vivir en un pueblo pequeño no suponga tener menos posibilidades de sobrevivir a una urgencia médica grave. En definitiva, una campaña que aspira a que, frente a una parada cardiaca, el código postal deje de ser un factor de riesgo en Navarra.







