El Gobierno de Navarra avanzará en la consolidación del servicio de intervención familiar para personas con discapacidad mediante la licitación de un concierto social abierto, con el objetivo de garantizar la continuidad de este recurso y ampliar su atención a las familias que lo necesiten.
El programa, desarrollado inicialmente como proyecto piloto bajo la denominación "Lo Soñado", ha prestado apoyo a 57 familias y busca prevenir situaciones de sobrecarga, desprotección o institucionalización temprana. El departamento de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo ha realizado un estrecho seguimiento del proyecto y, una vez testada la metodología, ha decidido licitar el servicio para consolidarlo como prestación garantizada.
El servicio está dirigido a familias con hijos e hijas con discapacidad que, a lo largo de los diferentes ciclos vitales, requieren apoyo técnico especializado para equilibrar o mejorar su proyecto de vida familiar. La intervención se desarrolla desde un enfoque centrado en la familia y busca reforzar sus capacidades para afrontar las tareas de atención y cuidado, favoreciendo que las personas con discapacidad puedan permanecer en su domicilio y evitando procesos de institucionalización temprana.
La iniciativa da continuidad al proyecto piloto "Lo Soñado", puesto en marcha en 2022 mediante una subvención a una entidad sin ánimo de lucro para desarrollar un programa especializado de capacitación parental en el hogar. Desde entonces, el proyecto se ha ido renovando anualmente con el objetivo de consolidar sus bases y dimensionar su estructura. Impulsado por la microcooperativa social Txiribuelta, con el apoyo del Gobierno de Navarra y la Fundación La Caixa, ha atendido durante sus tres años de funcionamiento a esas 57 familias, ofreciendo apoyo técnico y psicoterapéutico especializado a familias de personas con discapacidad intelectual que afrontan situaciones de crisis familiar, riesgo psicosocial o sobrecarga sostenida de cuidados.
Un servicio público garantizado
El Decreto Foral 30/2019 establece el Servicio de Intervención Familiar para personas con discapacidad como una prestación garantizada de atención ambulatoria. El Gobierno de Navarra considera ahora necesario consolidar el recurso mediante una fórmula que garantice su continuidad asistencial y permita atender también a nuevas familias. Por ello, la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas (ANADP) propone contratar el servicio mediante un concierto social abierto, fórmula prevista en la normativa navarra para la prestación de servicios sociales a través de entidades sin ánimo de lucro.
El concierto inicial tendrá una duración de tres años, desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 30 de septiembre de 2029, con posibilidad de sucesivas prórrogas hasta el 30 de septiembre de 2035. El importe previsto para el concierto inicial asciende a 664.238,17 euros, mientras que la reserva total para el periodo máximo, incluyendo posibles prórrogas y actualizaciones, alcanza los 2.113.647,47 euros.
Una atención adaptada a las necesidades de cada familia
El servicio parte de la experiencia acumulada durante estos años y apuesta por una intervención especializada centrada en las necesidades concretas de cada familia, con el objetivo de ayudarlas a adquirir, mejorar y desarrollar las competencias, conocimientos, pautas y habilidades necesarias para desempeñar las tareas de atención y cuidado, reforzando al mismo tiempo su capacidad para afrontar las distintas situaciones que pueden surgir a lo largo del ciclo vital.
La experiencia de "Lo Soñado" ha mostrado la utilidad de combinar diferentes niveles de intervención, como el trabajo sobre las dinámicas familiares y las competencias parentales, los grupos terapéuticos de apoyo y la psicoterapia individual, actuaciones que permiten abordar situaciones de estrés crónico, duelos, experiencias traumáticas y otras dificultades emocionales relacionadas con la discapacidad.
El enfoque reconoce además a las familias como protagonistas activas del proceso de intervención, en colaboración con profesionales especializados, y busca mejorar la regulación emocional, fortalecer las capacidades familiares y favorecer proyectos de vida familiares viables y dignos, en el marco de la apuesta del Gobierno de Navarra por una atención integral y centrada en la persona, así como por la permanencia de las personas con discapacidad en su entorno habitual.











