El Castillo de Marcilla volvió a convertirse este viernes, 7 de agosto en escenario y protagonista de «Las Luces en la Piedra. La historia del Castillo de Marcilla», un espectáculo que combinó videomapping monumental, música en directo e iluminación para realizar un recorrido visual y sonoro por la historia de uno de los edificios más emblemáticos de la localidad. Numeroso público se congregó en los alrededores de la fortaleza para seguir la propuesta.
La iniciativa fue organizada por la A.C. Banda Joven de Marcilla, con el patrocinio del Ayuntamiento de Marcilla, mientras que el diseño audiovisual y la producción técnica corrieron a cargo de Ikus-Arte. La propia fachada del Castillo actuó como gran escenario: mediante técnicas de videomapping, sus muros, almenas, ventanas y demás elementos arquitectónicos se integraron en las animaciones para generar la sensación de que el edificio se construía, se transformaba, cambiaba de materiales o cobraba movimiento ante los espectadores. Las imágenes acompañaron a la música interpretada en directo por la Banda Joven de Marcilla, en un diálogo continuo entre música, arquitectura, luz e imagen.
Un espectáculo completamente renovado
«Las Luces en la Piedra» tiene su origen en el proyecto estrenado en 2024 en el mismo emplazamiento, pero para su regreso en 2026 se optó por no realizar una simple reposición. Ikus-Arte llevó a cabo un rediseño completo de los contenidos audiovisuales y de la puesta en escena, con nuevas imágenes, animaciones, transformaciones arquitectónicas, efectos tridimensionales y transiciones creadas específicamente para la fachada del Castillo de Marcilla. La producción incorporó además nuevas técnicas y herramientas de creación audiovisual, incluida la inteligencia artificial integrada en el proceso de diseño, animación y postproducción. El resultado fue una propuesta prácticamente nueva que, manteniendo la idea original de utilizar el propio Castillo para narrar su historia, renovó por completo su lenguaje visual.
Tecnología y patrimonio
La realización del espectáculo exigió un importante trabajo previo de diseño y producción. Para lograr que las transformaciones visuales encajaran sobre el edificio fue necesario trabajar sobre una reproducción precisa de su arquitectura y adaptar después la proyección a la fachada real. El despliegue en Marcilla incluyó proyección de gran formato, sistemas de videomapping, iluminación, control audiovisual, programación y producción técnica, además de las correspondientes jornadas de montaje, ajuste y pruebas nocturnas. Detrás de los minutos de espectáculo proyectados sobre el Castillo se encuentran meses de trabajo de diseño, edición, animación, composición audiovisual y programación, un ejemplo de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías audiovisuales para acercarse al patrimonio desde lenguajes contemporáneos, transformando temporalmente un edificio histórico sin intervenir físicamente sobre él.
Desde Ikus-Arte agradecieron especialmente la confianza depositada nuevamente por la A.C. Banda Joven de Marcilla para desarrollar esta nueva versión del proyecto, así como el apoyo del Ayuntamiento de Marcilla como patrocinador de la iniciativa, y valoraron también la respuesta del público y el trabajo de todas las personas implicadas en el montaje y desarrollo de una producción que une patrimonio, música y creación audiovisual en un mismo espacio.
Las imágenes del espectáculo han sido realizadas por el fotógrafo Mikel Legaristi (@mlega).




