La asociación Gurelur ha reabierto su Centro de Migración de Aves Roncesvalles-Orreaga, instalación que la organización mantiene desde 1993 en el Alto de Ibañeta durante la temporada de migración postnupcial, dedicada a la divulgación del fenómeno migratorio de las aves que, año tras año, atraviesan tierras navarras en sus viajes de ida y vuelta entre sus lugares de nidificación europeos y los de invernada.
A partir de julio comienzan a cruzar los cielos navarros las primeras especies, como el milano negro y el vencejo común, camino de sus lugares de invernada en África. Aunque puedan parecer fechas tempranas, Gurelur explica que las aves necesitan alimentarse durante el viaje y que, en esta época del año, el alimento —los insectos, por ejemplo— es todavía abundante. Más adelante, ya en septiembre y octubre, pasarán varios millones de aves adicionales, entre ellas cigüeñas, rapaces, grullas, ansarones y numerosos pajaricos.
Toda esta información se muestra en una exposición instalada en el Centro de Migración de Aves Roncesvalles-Orreaga, donde se pueden observar representadas a escala real algunas de estas aves, entre ellas el quebrantahuesos, especie que también puede avistarse en la propia zona. El centro, atendido por voluntarios expertos de Gurelur, permanecerá abierto entre agosto y octubre.
Gurelur lleva 35 años estudiando este fenómeno natural y trabajando para que los espacios utilizados por estas aves no desaparezcan en el territorio navarro. Con ese objetivo, la asociación presenta alegaciones y denuncias ante proyectos que considera destructivos para enclaves naturales de la geografía navarra, entre los que destaca centrales eólicas y solares, así como ampliaciones de infraestructuras eléctricas, actuaciones que, según Gurelur, afectan a las aves migratorias.
La asociación invita a todas las personas interesadas en este espectáculo natural a acercarse al Centro de Migración de Aves Roncesvalles-Orreaga, situado en el Alto de Ibañeta.




