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Marina Greenwich se prepara para el pico del verano náutico con la flota de uCharter

Desde su base en Marina Greenwich, la empresa afronta el pico de agosto con cuatro embarcaciones, opciones con o sin patrón y una propuesta centrada en la...

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Desde su base en Marina Greenwich, la empresa afronta el pico de agosto con cuatro embarcaciones, opciones con o sin patrón y una propuesta centrada en la atención personalizada, la seguridad y el conocimiento de la Costa Blanca

Altea, agosto de 2026. La temporada estival entra en su periodo de mayor actividad en la Costa Blanca. A las puertas de agosto, uCharter hace balance de los primeros meses del verano y se prepara para afrontar el tramo de mayor demanda de alquiler de barcos en Altea desde su base en Marina Greenwich, Campomanes.

La empresa ha consolidado una propuesta que combina embarcaciones para distintos perfiles de cliente, alquileres de media jornada o día completo, salidas con o sin patrón profesional y rutas privadas por la bahía de Altea, Mascarat, Calpe y Moraira.


Más allá de poner una embarcación a disposición del cliente, el modelo de uCharter se apoya en el asesoramiento previo, la preparación de cada salida, el conocimiento del litoral alicantino y una atención directa que se mantiene antes, durante y después de la reserva.

Con el principal pico de la temporada todavía por delante, conversamos con la dirección de uCharter para conocer cómo está evolucionando el turismo náutico en Altea, qué buscan actualmente quienes desean alquilar un barco en la Costa Blanca y cuáles son los próximos retos de la empresa.

Con agosto a punto de comenzar, ¿qué balance hacen de la primera mitad de la temporada de alquiler de barcos en Altea?

El balance es positivo, aunque todavía debe considerarse provisional porque agosto concentra una parte muy importante de la actividad. Junio permitió poner en marcha la temporada de forma progresiva y julio ha confirmado que existe un interés creciente por los planes privados en el mar, tanto entre quienes pasan sus vacaciones en la Costa Blanca como entre residentes de la zona.

Tenemos solicitudes para todo tipo de salidas. Hay clientes que buscan una experiencia sencilla de cuatro horas para navegar por la bahía de Altea, bañarse y fondear en una cala, mientras que otros prefieren una jornada completa hacia Calpe, el Peñón de Ifach, Moraira o El Portet.

También está aumentando el número de personas que reservan un barco con patrón porque quieren despreocuparse de la navegación y dedicar todo el tiempo a disfrutar con su familia o sus amigos. Al mismo tiempo, seguimos recibiendo navegantes con licencia que valoran poder llevar ellos mismos la embarcación.

Nuestro balance no se basa únicamente en el número de salidas. También valoramos la puntualidad, el estado de los barcos, la claridad de la información, la seguridad y la satisfacción del cliente. En una actividad como esta, crecer solo tiene sentido si se mantiene la calidad del servicio.

¿Cuál fue el impulso original que les llevó a crear uCharter en Marina Greenwich?

uCharter nace de una relación muy directa con el mar y de la convicción de que el alquiler de una embarcación podía ofrecerse de una manera más cercana y personalizada.

Detectamos que muchos clientes no buscaban simplemente recoger unas llaves y salir del puerto. Necesitaban saber qué barco encajaba mejor con su grupo, qué titulación era necesaria, qué ruta podían realizar, cuánto tiempo debían reservar o si les convenía contratar un patrón profesional.

A partir de ahí comenzamos a construir un servicio en el que el asesoramiento forma parte de la propia experiencia. El objetivo es que el cliente llegue al puerto sabiendo qué ha reservado, cómo será la salida y qué puede esperar de su jornada en el mar.

La elección de Marina Greenwich, en Altea, también ha sido determinante. Su ubicación permite acceder rápidamente a la bahía, la Isla de la Olla y Mascarat, y facilita rutas más completas hacia Calpe y Moraira. Es un punto de partida muy cómodo para descubrir esta parte de la Costa Blanca desde el mar.

¿Cuáles han sido los principales retos para consolidar una empresa de alquiler de barcos en la Costa Blanca?

Uno de los principales retos ha sido profesionalizar una actividad muy estacional sin perder el trato directo. Durante el verano, la operativa es muy intensa: hay que coordinar reservas, horarios, patrones, limpieza, combustible, revisiones técnicas, meteorología y atención al cliente prácticamente en tiempo real.

Otro reto importante ha sido formar una flota que permita atender necesidades diferentes. No busca lo mismo una pareja que quiere pasar unas horas en una cala que un grupo numeroso que desea una experiencia premium con patrón.

Actualmente contamos con Canalla, una NUVA M6 Cabin; Bandido, una NUVA M6 Open; Dahlia, una Viper V243 de carácter más deportivo; y Granuja, una Cranchi Zaffiro 34 pensada para grupos y salidas con un mayor nivel de espacio y confort.

Esta variedad permite ofrecer desde un alquiler de barco en Altea con Licencia de Navegación hasta una salida premium en yate con patrón profesional. El reto consiste en recomendar bien, porque el barco más grande o más potente no siempre es el más adecuado. La mejor elección es la que encaja con el número de personas, la experiencia del cliente, la duración de la salida y el tipo de plan que desea realizar.

También debemos gestionar expectativas. En el mar no todo puede programarse como una actividad en tierra. El viento, el oleaje y las condiciones de navegación influyen en la ruta, por lo que es fundamental informar con claridad y adaptar el plan cuando sea necesario.

¿Cómo ha evolucionado el perfil del cliente que busca alquilar un barco?

El perfil se ha diversificado mucho. Antes era más habitual que el alquiler sin patrón estuviera vinculado a personas con experiencia previa en navegación. Actualmente recibimos consultas de familias, parejas, grupos de amigos, celebraciones privadas, residentes y visitantes internacionales que incorporan una salida en barco a sus vacaciones en Altea o la Costa Blanca.

También ha cambiado la forma de reservar. El cliente consulta previamente la web, compara embarcaciones, revisa fotografías y quiere resolver sus dudas de manera rápida, normalmente por WhatsApp. Valora especialmente conocer desde el principio la capacidad del barco, la licencia necesaria, qué incluye el precio, el coste del patrón y cómo funciona el combustible.

Hay además una mayor demanda de experiencias completas. Muchas personas no quieren simplemente navegar; quieren bañarse, fondear, escuchar música, tomar algo a bordo, practicar snorkel o disfrutar de una puesta de sol en barco.

El alquiler con patrón ha dejado de percibirse únicamente como una solución para quien no tiene licencia. También lo eligen clientes titulados que, por comodidad, prefieren disfrutar de la jornada sin responsabilizarse de la ruta, las maniobras o el fondeo.

La atención personalizada y la seguridad son dos elementos centrales de su servicio. ¿Cómo preparan cada salida antes de soltar amarres?

El trabajo comienza antes de que el cliente llegue al puerto. Primero confirmamos la fecha, el número total de personas, la duración de la salida y si el cliente dispone de licencia o prefiere contratar un patrón.

Cuando se trata de una titulación extranjera, solicitamos la documentación con antelación para comprobar que sus atribuciones son válidas para la embarcación elegida. Es preferible resolver cualquier duda antes de confirmar la reserva y no el mismo día del alquiler.

Antes de cada salida revisamos la previsión meteorológica, el estado del mar y el viento. También se comprueban los principales sistemas del barco, el combustible, la electrónica, el fondeo y el material de seguridad.

El cliente recibe un briefing sobre el manejo de la embarcación, las normas básicas, las zonas de navegación, el fondeo y el horario de regreso. En las salidas con patrón, se comenta igualmente el plan previsto y se adapta la ruta a las condiciones del día y a las preferencias del grupo.

La seguridad está por encima de cualquier itinerario. Si una ruta no resulta aconsejable, se propone una alternativa. Y si las condiciones no permiten navegar con garantías, preferimos cambiar el plan o la fecha antes que asumir un riesgo innecesario.

¿Cuáles están siendo las rutas en barco desde Altea más demandadas este verano?

Para las salidas de media jornada funciona muy bien la propia bahía de Altea, combinando navegación, baño y fondeo en zonas cercanas como la Isla de la Olla o el entorno de Mascarat. Son recorridos cómodos que permiten aprovechar bien el tiempo sin necesidad de realizar una travesía larga.

Una de las rutas más solicitadas es la navegación hacia Calpe, con la llegada al entorno del Peñón de Ifach como uno de los momentos más atractivos. Es un recorrido muy visual y ofrece esa sensación de haber realizado una pequeña travesía por la Costa Blanca.

Cuando el cliente reserva un día completo y las condiciones acompañan, Moraira y la cala de El Portet son destinos especialmente valorados. La combinación de navegación, paisaje, baño y posibilidad de pasar más tiempo fondeados convierte la salida en una experiencia mucho más completa.

También están ganando interés las salidas privadas para contemplar la puesta de sol en barco en Altea. Es un formato más corto, pero muy especial para parejas, familias y pequeños grupos.

En cualquier caso, intentamos no vender las rutas como recorridos completamente cerrados. El mar marca el ritmo y la recomendación final depende del barco reservado, la duración, la meteorología y lo que el cliente quiera hacer: navegar más, bañarse, fondear o simplemente descansar a bordo.

Mantener una flota en plena temporada exige un importante esfuerzo técnico. ¿Qué aprendizajes está dejando este verano?

El principal aprendizaje es que el mantenimiento no puede limitarse a una gran revisión antes o después del verano. Durante la temporada deben realizarse controles continuos y documentados.

Entre una salida y otra se revisan niveles, baterías, hélices, sistemas de trim, equipos electrónicos, fondeo, elementos de seguridad y cualquier señal de desgaste. También es importante escuchar al patrón y al cliente, porque una pequeña observación sobre una vibración, un ruido o una respuesta diferente del motor puede ayudar a detectar un problema antes de que se convierta en una avería importante.

El invierno permite realizar trabajos más profundos: mantenimiento de motores, casco, transmisiones, tapicerías, sistemas eléctricos y sustitución preventiva de determinados componentes. Pero muchas de las decisiones sobre esos trabajos nacen precisamente de la información recopilada durante el verano.

En una empresa de alquiler, la fiabilidad es tan importante como la estética o las prestaciones. Un barco puede resultar muy atractivo, pero debe estar preparado para trabajar de manera segura y constante. Cada temporada sirve para mejorar protocolos, listas de comprobación y planificación técnica.

¿Qué objetivos se plantean para el pico de agosto y para las próximas temporadas?

El objetivo inmediato es afrontar agosto manteniendo la calidad del servicio. Es el periodo con mayor presión operativa y queremos evitar que un aumento de la demanda se traduzca en una atención más impersonal.

De cara a las próximas campañas, queremos seguir mejorando la información previa a la reserva, la consulta de disponibilidad, la comunicación en diferentes idiomas y la personalización de las propuestas. Cuanto mejor informado llega el cliente al puerto, más sencilla y satisfactoria resulta la experiencia.

También queremos seguir desarrollando planes adaptados a distintos públicos: salidas familiares, experiencias privadas con patrón, alquileres para navegantes con licencia, rutas de día completo, puestas de sol y actividades acuáticas en las embarcaciones preparadas para ello.

En el ámbito técnico, continuaremos avanzando hacia un mantenimiento cada vez más preventivo, apoyado en registros de uso y revisiones programadas.

Nuestra intención no es convertir la navegación en una actividad masificada. Queremos consolidar un proyecto local, con barcos cuidados, conocimiento de la zona y una atención en la que el cliente pueda hablar directamente con alguien que conoce la embarcación, el puerto y las condiciones reales del mar.

La primera mitad del verano confirma que el crecimiento del turismo náutico en Altea no depende únicamente de disponer de embarcaciones atractivas. La diferencia está también en saber recomendar el barco adecuado, explicar con claridad las condiciones, preparar cada salida y responder cuando surge un imprevisto.

Con agosto todavía por delante, uCharter afronta el periodo más intenso de la temporada desde Marina Greenwich con una flota diversificada y una propuesta basada en el conocimiento local, la seguridad y el trato directo.

En un mercado en el que las embarcaciones pueden compararse fácilmente a través de internet, la confianza continúa construyéndose en el puerto: con barcos preparados, información transparente y una atención capaz de convertir un alquiler en una experiencia memorable en la Costa Blanca.

Sobre uCharter

uCharter es una empresa de alquiler de barcos en Altea con base en el puerto deportivo Marina Greenwich, Campomanes. Ofrece embarcaciones para media jornada o día completo, alquiler con o sin patrón profesional y experiencias privadas para navegar por la bahía de Altea, Mascarat, Calpe, Moraira y otros destinos de la Costa Blanca.

La oferta actual combina las NUVA M6 Canalla y Bandido, la Viper V243 Dahlia y el yate Cranchi Zaffiro 34 Granuja. La empresa también organiza experiencias como salidas privadas, puestas de sol y jornadas de navegación adaptadas a parejas, familias y grupos.

Más información: uCharter.es

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