Los vecinos de la calle Palafox, en Fitero, llevan desde el año 2021 presentando instancias ante el Ayuntamiento por unas molestias continuadas que, según denuncian, afectan gravemente a su descanso y a la convivencia en la zona. Se trata, principalmente, de música muy alta, reuniones y ocupación de la vía pública, visitas frecuentes, barbacoas en la calle y humos y olores intensos que les obligan a cerrar las ventanas incluso en verano.
Según relatan los propios afectados, también han realizado numerosas llamadas a la Guardia Civil y a la Policía Foral sin que, hasta la fecha, se haya dado una solución efectiva al problema.
Ante la falta de respuesta, una representante de los vecinos y vecinas de la calle presentó una queja ante el Defensor del Pueblo de Navarra el pasado 3 de junio, solicitando que la institución estudiara si la actuación del Ayuntamiento de Fitero había sido suficiente ante las numerosas quejas presentadas desde 2021, y que se adoptaran las medidas oportunas para proteger el derecho al descanso y a una convivencia adecuada de los residentes afectados.
El Ayuntamiento de Fitero reconoce la situación y explica que el municipio no dispone de un cuerpo de Policía Local, lo que condiciona los recursos disponibles para la vigilancia directa y la sanción inmediata en la vía pública. El Consistorio asegura haber mantenido conversaciones con los responsables de los ruidos, haber retirado de la calle diversos elementos que se iban amontonando y haber solicitado en reiteradas ocasiones la intervención de la Policía Foral y la Guardia Civil, así como de los servicios técnicos de la Mancomunidad de Servicios Sociales, dada la situación de vulnerabilidad de la unidad familiar señalada como responsable de las molestias.
El Ayuntamiento apunta además a la "alta movilidad" de esta familia, que dispone de una residencia en el municipio pero no la ocupa de forma permanente, lo que dificulta el control de la situación, y señala que se han detectado patrones de comportamiento similares en localidades limítrofes como Corella. Según el informe municipal, más allá de las molestias acústicas, el comportamiento de esta familia presenta de manera recurrente otras conductas disruptivas que alteran la convivencia no solo en la calle Palafox, sino en todo el pueblo, y que han sido objeto de seguimiento por parte de la Guardia Civil y la Policía Foral.
A la vista de todo ello, el Defensor del Pueblo de Navarra, no ha considerado que el Ayuntamiento de Fitero haya permanecido pasivo ante el problema, aunque sí ha estimado necesario sugerirle que permanezca vigilante ante la situación y que, además de continuar solicitando la colaboración de los cuerpos de seguridad, impulse y agilice una intervención de convivencia y cohesión social con la colaboración de la Mancomunidad de Servicios Sociales de Cintruénigo y Fitero.








