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AleaSoft: calor, Ormuz y precios de mercado altos; el verano vuelve a recordar el valor de las coberturas

Las altas temperaturas, el riesgo geopolítico en el estrecho de Ormuz, los bajos niveles de gas almacenado y las paradas de centrales afectadas por el calor...

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Las altas temperaturas, el riesgo geopolítico en el estrecho de Ormuz, los bajos niveles de gas almacenado y las paradas de centrales afectadas por el calor están configurando un verano exigente para los mercados eléctricos europeos. En este contexto, los precios altos y la volatilidad de los mercados vuelven a poner en primer plano la necesidad de estrategias de cobertura de riesgo bien diseñadas con previsiones de precios de mercados eléctricos fiables

Un verano que tensiona la oferta y la demanda Las olas de calor afectan al equilibrio del sistema eléctrico. Por una parte, aumentan la demanda eléctrica por el uso de aire acondicionado, refrigeración y sistemas de ventilación. Por otra, pueden reducir la disponibilidad de determinadas tecnologías de generación y limitar la capacidad de las redes eléctricas y otros equipos.


La tercera semana de julio mostró con claridad esta presión. Los precios promedio semanales superaron los 110 €/MWh en la mayoría de los principales mercados eléctricos europeos. El mercado italiano alcanzó el promedio más alto, por encima de 160 €/MWh, mientras que en el mercado ibérico el precio diario llegó a superar los 138 €/MWh el día 15 de julio.

Estos niveles no fueron consecuencia de un único factor. La menor producción fotovoltaica en varios mercados, la caída de la producción eólica en algunos países, el aumento de la demanda y el encarecimiento del gas coincidieron durante la semana. Es precisamente esta acumulación de factores la que hace que los episodios de precios altos sean difíciles de gestionar sin herramientas de previsión y control del riesgo.

Ormuz: un riesgo lejano con impacto inmediato en Europa El estrecho de Ormuz vuelve a demostrar que la geopolítica energética tiene efectos directos sobre la factura eléctrica europea. Por esta ruta circula una parte esencial del comercio mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del comercio global de gas natural licuado, en gran medida procedente de Catar.

Las restricciones al tráfico, los ataques a buques o la posibilidad de una interrupción prolongada introducen una prima de riesgo en los precios del Brent y del gas. Para Europa, esta situación es especialmente relevante porque el gas natural continúa siendo la tecnología marginal en muchas horas y, por tanto, tiene una influencia decisiva en la formación de los precios de los mercados eléctricos.

El mercado no necesita esperar a que se produzca una interrupción total para reaccionar. Basta con que aumente la probabilidad de problemas de suministro para que suban los futuros, se encarezca el GNL y crezca la competencia entre Europa y Asia por los cargamentos disponibles. En un verano cálido, esta presión se amplifica porque aumenta el consumo de electricidad y, con él, la necesidad de generación con gas en las horas de menor producción renovable.

Las posibles paradas por calor añaden presión Las temperaturas extremas también pueden afectar a la oferta. Algunas centrales nucleares y térmicas necesitan grandes cantidades de agua para su refrigeración. Cuando la temperatura de los ríos es elevada, las restricciones ambientales pueden obligar a reducir potencia o detener temporalmente unidades para evitar un impacto excesivo sobre los ecosistemas.

Estas limitaciones ya se han materializado en Francia durante los episodios recientes de calor, con varios reactores nucleares parados o con potencia reducida. Aunque las reducciones sean puntuales, su impacto puede ser relevante cuando coinciden con una demanda elevada, menor producción eólica o solar y precios altos del gas.

El riesgo no se limita a las centrales. El calor extremo también puede reducir la productividad industrial, alterar horarios, elevar el consumo de refrigeración y aumentar la probabilidad de incidencias en equipos e infraestructuras. Para los grandes consumidores, el verano se convierte así en una prueba de estrés operativa y financiera.

Coberturas para proteger el margen Ante este escenario, esperar simplemente a que los precios bajen no constituye una estrategia. No cubrirse también es una decisión de mercado, porque implica aceptar toda la volatilidad del precio spot.

Las estrategias de cobertura mediante futuros, contratos a precio fijo, PPA o estructuras con bandas y suelos permiten reducir la exposición, estabilizar costes eléctricos y proteger márgenes comerciales. Sin embargo, una cobertura adecuada no consiste en fijar todo el consumo al mismo precio y en un único momento. Debe tener en cuenta el perfil horario, la estacionalidad, la flexibilidad de la demanda, el autoconsumo eléctrico, el almacenamiento de energía y la tolerancia al riesgo de cada empresa.

La contratación por capas y en distintos horizontes suele ofrecer una protección más robusta que una única decisión. También resulta fundamental evitar una cobertura concentrada únicamente en el producto solar. Para muchas industrias, el mayor riesgo se encuentra en las horas de la tarde y la noche, cuando disminuye la producción fotovoltaica y los precios pueden aumentar rápidamente.

La previsión y la cobertura como parte de la estrategia industrial El verano actual recuerda que la incertidumbre no puede eliminarse, pero sí puede medirse y gestionarse. En mercados con precios altos y riesgos simultáneos como el calor, las interrupciones en el tráfico a través del estrecho de Ormuz o las restricciones a la generación, la previsión y las estrategias de cobertura dejan de ser herramientas complementarias y pasan a formar parte de la estrategia industrial de comercializadoras, utilities, generadores y grandes consumidores.

Previsiones de AleaBlue y AleaGreen para decidir con perspectiva AleaSoft Energy Forecasting pone a disposición del sector de la energía previsiones bancables que permiten respaldar tanto las decisiones operativas como la inversión y la financiación de proyectos.

AleaBlue, la división de AleaSoft Energy Forecasting especializada en previsiones de corto y medio plazo, ofrece previsiones horarias con un horizonte de hasta tres años, que permiten analizar escenarios de precios, detectar ventanas de cobertura y evaluar el riesgo asociado a diferentes estrategias de compra. Esta visión es especialmente útil en períodos en los que coinciden incertidumbre meteorológica, volatilidad del gas y riesgos geopolíticos.

Para las decisiones de inversión y financiación, AleaGreen, la división de AleaSoft Energy Forecasting especializada en previsiones de largo plazo, proporciona curvas bancables de previsiones de precios de mercados eléctricos, bandas de confianza y escenarios probabilísticos. Estas previsiones permiten valorar proyectos renovables, baterías, sistemas híbridos, autoconsumo y contratos PPA con hipótesis coherentes sobre precios, volatilidad y precios capturados.

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