El servicio de vigilancia del Hospital Universitario de Navarra (HUN) atraviesa una situación de mínimos en plena celebración de San Fermín, después de que más de la mitad de la plantilla de la empresa adjudicataria, Security Services Kuo, haya dejado de prestar servicio en las últimas semanas. La compañía, que además de la seguridad del HUN gestiona la del Hospital de Estella, los juzgados de Tudela, Estella, Tafalla y Aoiz, la Cámara de Comptos y el INSS, se encuentra en concurso de acreedores con liquidación.
Según fuentes del comité de empresa, de una plantilla de unas 50 personas, dos trabajadores han presentado baja voluntaria y otro permanece de baja médica, mientras que la incertidumbre generada por la situación de la empresa ha llevado a otros empleados a buscar alternativas laborales. El resultado, señalan las mismas fuentes, es que el hospital cuenta actualmente apenas vigilantes activos por turno (en algunos casos uno o incluso sin efectivos) en unos días de máxima afluencia por las fiestas.
Un refuerzo cuestionado por los sindicatos
Ante esta situación, el Departamento de Interior del Gobierno de Navarra ha diseñado un cuadrante de emergencia que incorpora a una nueva empresa para cubrir los turnos nocturnos durante San Fermín. El comité de empresa sostiene que el personal de esta compañía no tiene experiencia previa en las instalaciones ni conocimiento de los protocolos específicos del centro hospitalario, y advierte de que la modificación de los turnos se ha realizado sin consulta previa a los trabajadores afectados ni el preaviso de quince días que exige la normativa laboral para este tipo de cambios.
El comité anuncia que presentará una denuncia ante la Inspección de Trabajo y que impugnará por vía judicial la modificación de los turnos, al considerar que la circunstancia alegada por el Departamento de Interior no se ajusta a los supuestos recogidos en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.
Fuentes sindicales enmarcan lo ocurrido con Kuo en un problema más amplio de adjudicación de contratos públicos de seguridad, y recuerdan que en el pasado ya se plantearon dudas sobre la solvencia de otras empresas del sector que han resultado adjudicatarias de servicios similares. El Departamento de Interior, dirigido por la consejera Inma Jurío, no se ha pronunciado hasta el momento sobre las críticas del comité de empresa ni sobre las medidas adoptadas para garantizar la cobertura del servicio.







