Las playas continentales de Álava han vuelto a situarse en la élite del turismo de interior en España. Por undécimo año consecutivo, la Fundación Europea de Educación Ambiental (FEE) ha otorgado la Bandera Azul a las áreas de baño de Landa y Garaio. Este distintivo internacional avala no solo la calidad de las aguas, sino también el compromiso con la gestión ambiental y la seguridad de los bañistas.
Específicamente, el organismo internacional ha incluido en su listado oficial a las playas de Salurriaga y Moskurio, situadas en el entorno de Garaio, así como a la playa de Landa. Para obtener este sello, estas zonas han debido superar una exhaustiva auditoría que evalúa criterios de limpieza, accesibilidad e información detallada de los servicios disponibles.
Calendario y afluencia de la temporada de verano
La temporada de baños en el territorio alavés ya tiene fechas confirmadas: arrancará el próximo 13 de junio y se prolongará hasta el 31 de agosto. Estos espacios naturales se han consolidado como una alternativa de ocio fundamental para la población local y visitantes, especialmente tras las cifras registradas en el ejercicio anterior.
Durante la pasada campaña estival, estas playas de interior registraron una afluencia masiva con un total de 192.831 visitantes, lo que refuerza la importancia de mantener infraestructuras de primer nivel. El cumplimiento de las normas de seguridad y la ordenación del medio ambiente son factores clave que permiten a estas ubicaciones competir con los destinos costeros tradicionales.
Requisitos estrictos de la Fundación Europea de Educación Ambiental
La Bandera Azul no es un reconocimiento estático, sino un compromiso anual. Este sello se concede en más de veinte países de Europa bajo estándares muy rigurosos. "Los requisitos son revisados año tras año", señalan desde el organismo evaluador, destacando que el mantenimiento de la accesibilidad y la prestación de servicios generales son fundamentales para la renovación del título.
De este modo, los embalses alaveses garantizan un entorno seguro y sostenible, donde la calidad del agua cumple de forma estricta con las directivas europeas más exigentes, asegurando un verano de alta calidad para casi 200.000 usuarios anuales.




