El Gobierno de Navarra avanza en el refuerzo del sistema de protección de menores con nuevas infraestructuras y un modelo centrado en la inclusión sociolaboral. A través del Departamento de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, y en el marco del futuro Plan Estratégico de Infancia, el Ejecutivo foral impulsa el aumento de centros, plazas y equipos profesionales para responder al crecimiento sostenido de menores tutelados en los últimos años.
En esta línea, desde el pasado 1 de diciembre funciona en Elizondo un nuevo centro de acogida con capacidad para 20 menores extranjeros no acompañados. El recurso, gestionado por la Fundación Pública Gizain y atendido por un equipo de 26 profesionales —la mayoría educadoras sociales—, pone el foco en la empleabilidad y la integración social de los jóvenes.
El centro combina formación, escolarización y acceso al empleo. Algunos de los residentes cursan estudios en el IES de Lekaroz, mientras que otros participan en programas formativos del Servicio Navarro de Empleo o han dado ya sus primeros pasos en el mercado laboral. Es el caso de Younes Trissian y Yassir Abderrahim, ambos de 17 años, que trabajan desde hace dos meses en una empresa de inserción vinculada al centro del CNAI en Lekaroz, donde realizan tareas de mantenimiento, limpieza y apoyo en cocina durante la English Week.
“Estoy muy contento, me encanta la cocina”, afirma Yassir, quien ve en este empleo una oportunidad para construir su futuro. Su compañero Younes destaca también su satisfacción con la experiencia y su adaptación a la localidad: “Me gusta Elizondo”, resume.
El programa formativo incluye cursos de carpintería, electricidad o logística, algunos de ellos conducentes a certificados profesionales oficiales, además de clases diarias de castellano. El objetivo es dotar a los jóvenes de herramientas reales para su autonomía y su integración laboral.
El modelo incorpora, además, una dimensión comunitaria clave. Antes de la apertura del centro se impulsaron comisiones de convivencia en la zona, con participación institucional y social, para facilitar la integración de los menores. Esta colaboración se traduce también en su participación en actividades culturales y deportivas, como su reciente incorporación al Baztan Rugby Taldea.
La subdirectora de Infancia, Adolescencia y Familia, Amalia Cuartero, subraya que el centro de Elizondo “acompaña a los menores en la construcción de un proyecto de vida”, con especial atención a su desarrollo emocional y a su inserción sociolaboral. “Todos deben tener un proyecto de orientación laboral, pero también raíces en el entorno comunitario”, destaca.
El Ejecutivo foral aspira a extender este modelo al conjunto del territorio, combinando recursos residenciales con estrategias de integración que impliquen a la comunidad y favorezcan la convivencia.







