La plataforma Sadar Bizirik compareció esta tarde ante los medios en Pamplona para ofrecer su versión de los incidentes ocurridos el pasado sábado en el estadio rojillo tras el encuentro entre Osasuna y el Real Madrid. En una rueda de prensa celebrada en un tono serio y reivindicativo, el colectivo denunció lo que considera una actuación “desproporcionada y fuera de toda lógica” por parte de la Policía Nacional y parte del dispositivo de seguridad privada.
Desde el inicio de su intervención, los portavoces subrayaron que lo sucedido “no es un hecho aislado” y enmarcaron los altercados en un contexto de creciente tensión entre parte de la afición y los dispositivos de seguridad. Según señalaron, en los últimos meses se han incrementado las sanciones económicas y las prohibiciones de acceso al estadio “en base a informes policiales”, algunas —afirmaron— relacionadas con expresiones de carácter político y social exhibidas en la grada.
Más de 30 personas heridas
Sadar Bizirik cifró en “más de 30” las personas heridas durante las cargas, algunas con golpes en la cabeza, y aseguró que entre los afectados había menores de edad. La plataforma describió escenas de “pánico” tanto en el interior del estadio como en el exterior, donde —según su relato— se produjeron nuevas cargas y lanzamiento de pelotas de goma.
Entre los casos mencionados, hicieron referencia a una persona en silla de ruedas y otra con muletas que, siempre según su versión, fueron arrolladas durante las intervenciones. “Lo que debía ser una celebración histórica terminó convirtiéndose en un ataque sin precedentes dentro del estadio”, afirmaron.
Los portavoces sostienen que el detonante fue el lanzamiento de una botella de plástico vacía, un hecho que, en su opinión, “no puede justificar una cacería contra miles de aficionados”. Recordaron que la zona afectada alberga a unas 5.000 personas, con un porcentaje significativo de menores.
Club Atlético Osasuna y el llamamiento a la movilización
La plataforma fue especialmente crítica con las declaraciones de la Delegación del Gobierno y con los comunicados sindicales policiales que calificaron la actuación de “adecuada y proporcionada”. Para Sadar Bizirik, esas valoraciones suponen “un nuevo insulto” a la afición rojilla.
Entre sus propuestas, reclamaron la retirada de la Policía Nacional del estadio, la depuración de responsabilidades y que el club impida el acceso en próximos encuentros a los agentes y miembros de seguridad privada que —según denuncian— participaron directamente en las agresiones. Asimismo, solicitaron apoyo legal y asesoramiento para las personas socias sancionadas o heridas.
La plataforma también mostró su preocupación por informaciones relativas a la grabación del dispositivo policial para su difusión en redes sociales, algo que consideran “tremendamente grave”.
Como colofón, Sadar Bizirik convocó a la afición a una marcha silenciosa este viernes 6 de marzo a las 19:00 horas, con salida desde la Plaza de los Fuegos y recorrido hasta las inmediaciones del estadio. Allí, anunciaron, romperán el silencio para corear su apoyo al equipo y su protesta por los hechos denunciados.
La comparecencia concluyó con la lectura del comunicado en euskera y la apertura de un turno de preguntas.








