Centenares de personas se concentran en Pamplona convocadas por la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista para denunciar el feminicidio de Tatiana, asesinada por su pareja delante de su hijo, y exigir justicia feminista y recursos reales de protección.
La Plaza Consistorial de Pamplona ha sido este domingo por la mañana el escenario de una concentración de denuncia y duelo por el asesinato machista de Tatiana en Sarriguren, convocada por la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista y arropada por decenas de colectivos y ciudadanía a título individual. El crimen, el primero de violencia machista registrado este año en Euskal Herria, ha provocado una ola de indignación y dolor en el movimiento feminista, que ha querido trasladar también su apoyo al entorno de la víctima.
Durante la movilización se ha leído el comunicado de la Marcha Mundial de las Mujeres de Euskal Herria, que denuncia “con rabia y dolor” el asesinato de Tatiana, acuchillada por su pareja, que además hirió de gravedad a su madre. En la nota se subraya que no se trata de “un hecho aislado”, sino de “un feminicidio, la expresión más cruda de la violencia cisheteropatriarcal que persiste en nuestras calles y hogares”.
El texto ha querido poner el foco en las consecuencias de “un sistema cisheteropatriarcal, capitalista, racista y colonial” en el que la violencia machista “no es una casualidad, sino una herramienta indispensable de este sistema opresor”. “El capitalismo, el colonialismo y el patriarcado quieren controlar nuestros cuerpos y vidas, y utilizan la violencia más cruda para mantener ese control contra las identidades y cuerpos disidentes de las mujeres”, se ha recordado desde el atril.
La Marcha Mundial de las Mujeres ha insistido en que “nuestras vidas no son propiedad de los hombres” y ha subrayado que el asesinato se ha producido en el contexto de un proceso de separación. Según el comunicado, la impunidad que el patriarcado otorga a los hombres y la creencia de sentirse “dueños” alimentan una violencia que nada tiene que ver “con la pasión”, sino “con un uso asesino del poder cuando la mujer decide seguir su propio camino”.
Uno de los ejes de la concentración ha sido la interpelación directa a los hombres, a quienes se ha reclamado que asuman su responsabilidad ante la violencia machista. “Preguntamos una y otra vez: ¿dónde estáis los hombres? La violencia machista no es un problema de las mujeres, sino un problema estructural que vosotros creáis y alimentáis; vuestro silencio es complicidad”, recoge la declaración, que les insta a “romper los pactos patriarcales, dejar de controlar nuestras vidas y comenzar a deconstruir sus privilegios y mecanismos de violencia”.
Las críticas se han dirigido también a las instituciones, a las que se exige “justicia feminista ahora” y el abandono de “discursos vacíos y gestos simbólicos” para pasar a dotar de recursos reales la protección de las mujeres y de sus hijos e hijas. “Este sistema demuestra una y otra vez que no nos protege; las instituciones tienen una responsabilidad directa por la falta de recursos públicos para la prevención y la atención integral”, denuncia el comunicado leído en la plaza.
La Marcha Mundial de las Mujeres ha recordado que recientemente ha renovado su protocolo para hacer frente a los asesinatos machistas y ha reivindicado la respuesta colectiva como su principal fuerza. Por ello, ha llamado a extender las movilizaciones a todos los pueblos y barrios de Euskal Herria y a “llevar la denuncia a las plazas para impulsar la transformación política”.
La concentración ha reivindicado además la autodefensa feminista “como opción política”, recordando que “no somos víctimas, somos sujetos políticos”. “La autodefensa feminista no es solo defenderse a una misma; es construir alianzas entre nosotras, cuidarnos mutuamente y desarrollar la capacidad colectiva y política para enfrentar la violencia. Estamos dispuestas a defender nuestras vidas, juntas y firmes”, se ha proclamado entre aplausos.
La movilización ha concluido con un emotivo recuerdo a Tatiana y a todas las mujeres asesinadas por violencia machista, coreando consignas como “¡Tatiana, te recordamos!”, “¡Ninguna agresión sin respuesta!” y “¡Seguiremos en marcha hasta que todas seamos libres! ¡Gora borroka feminista!”.








