Este viernes, familias afectadas por la supresión del servicio de pediatría en Larraun y Lekunberri se concentraron ante el centro de salud y en las dos localidades navarras para mostrar su rechazo a una medida que, según denuncian, deja sin atención sanitaria infantil cercana a 462 menores del valle desde el pasado 10 de diciembre.
Las familias de Lekunberri, Larraun, Araitz y Betelu han expresado su profundo malestar por esta reorganización asistencial. Según explican, la alternativa planteada consiste en derivar la atención pediátrica a los centros de Irurtzun o Leitza, una solución que consideran insuficiente, especialmente por la ausencia de transporte público que facilite los desplazamientos.
La situación está obligando a muchas familias a reorganizar sus jornadas laborales, asumir costes adicionales y desplazarse en momentos especialmente delicados. Recuerdan además que la pediatría es un servicio esencial dentro de la atención primaria, al que todos los menores deben acudir de forma periódica para revisiones, vacunaciones y seguimiento de su desarrollo.
Desde Osasunbidea se ha señalado que la medida responde a una “reorganización para ofrecer un mejor servicio”, una explicación que las familias cuestionan abiertamente. A su juicio, resulta difícil entender que alejar la atención sanitaria infantil pueda traducirse en una mejora asistencial.
Los afectados subrayan también el impacto específico que este tipo de decisiones tiene en el medio rural, donde la cercanía de los servicios públicos es clave para garantizar la igualdad de oportunidades y la cohesión territorial. La pérdida de la pediatría, advierten, supone un nuevo debilitamiento para los pueblos del valle.
“No pedimos privilegios, sino equidad y sentido común”, concluyen las familias, que exigen al Gobierno foral que reconsidere la decisión y restablezca el servicio de pediatría en la zona por el bienestar de los menores y el futuro de sus localidades.








