Ride On Pamplona ha enviado esta noche un comunicado en el que apela al consistorio a una salida pactada para salvar el servicio de bicis eléctricas hasta que esté en marcha el concurso anunciado por el Ayuntamiento.
En este sentido se ha declarado "dispuesta a realizar todas las actuaciones necesarias para garantizar una transición ordenada hasta la llegada de un nuevo concesionario" . Con todo, la actual concesionaria insiste en que no ha cerrado voluntariamente el sistema, sino que se ha visto obligada a paralizarlo por razones de seguridad y financieras, derivadas precisamente de los impagos y de la falta de cumplimiento de los acuerdos.Eso sí, lanza un mensaje que lo que decida el consistorio debe hacerse con la mayor premura. “Es necesaria una respuesta muy urgente para evitar que el sistema caiga de una forma irrecuperable”, ha indicado Ride On que advierte que si se llega la solución del concurso de acreedores que pretende lanzar el consistorio no habrá bicicletas hasta que el nuevo sistema esté operativo, esto es, en diciembre.
Ride On ha querido aclarar a la ciudadanía que la versión oficial ofrecida por el Consistorio “no se ajusta a la realidad” y apoya su posición en informes internos, acuerdos de Junta de Gobierno Local y correos electrónicos cruzados con responsables municipales desde abril de 2025.
El 6% de beneficio industrial: “estaba pactado”
Uno de los puntos centrales del conflicto es el 6% de beneficio industrial que el Ayuntamiento cuestionó públicamente. Ride On Pamplona responde que ese porcentaje fue expresamente reconocido y pactado para garantizar la viabilidad económica del contrato. La empresa cita la Memoria para valorar el impacto presupuestario del servicio de bicicletas eléctricas compartidas de 16 de abril de 2025, firmada por el Director del Área de Hacienda y Contratación, donde se recoge que las prestaciones facturadas debían incluir IVA del 21% más un 6% de beneficio industrial para calcular las necesidades presupuestarias del ejercicio.
Los 200.000 euros: pagos justificados y conocidos por el Ayuntamiento
La concesionaria también rechaza las insinuaciones sobre el destino de los 200.000 euros recibidos en abril de 2025. Según explica, todos los pagos fueron coordinados con el Ayuntamiento y se justificaron mediante un correo electrónico enviado el 23 de abril de 2025 al Director del Área de Hacienda, sin que hubiera objeciones posteriores. Además, recuerda que la devolución de ese importe estaba supeditada a que el Consistorio ejecutara la compra del stock de la empresa, algo que –según denuncia– nunca se ha producido.
Meses sin cobrar el déficit del servicio
Uno de los reproches más graves es el impago de la compensación económico-financiera mensual. Ride On Pamplona asegura que, pese a que el Ayuntamiento reconoció la obligación de cubrir el déficit del contrato, no ha abonado ni un solo euro desde septiembre de 2025, ni ha comunicado siquiera el importe total de las liquidaciones. “Se han presentado mes a mes los ingresos y gastos, pero no hemos recibido ninguna cantidad”, subraya la empresa, que considera esta situación insostenible.
Los 55.282 euros por los abonos: “no era una transición, era una obligación” La empresa también desmiente que el pago de 55.282,50 euros por la extensión de abonos a los usuarios formara parte de una supuesta “transición ordenada”. Según detalla, ese pago fue aprobado en la Junta de Gobierno Local del 19 de diciembre de 2025 como pago anticipado obligatorio, y así se recogió expresamente en el acuerdo. Incluso aporta un correo del 28 de enero de 2026 del concejal delegado del área en el que se habla del “proceso de pago de los 55.000 euros por los abonos”, cuando todavía no se había planteado ninguna transición.
El stock de 700.000 euros que nunca se pagó
Otro de los ejes del conflicto es la compra del stock de la empresa –bicicletas, estaciones, repuestos y material– que el Ayuntamiento se comprometió a adquirir por 700.000 euros más IVA en abril de 2025. Ride On Pamplona denuncia que, pese a que el Consistorio tiene el material a su disposición desde hace casi un año, no ha pagado ni siquiera el primer 50% previsto, algo que consideraba clave para poder mantener vivo el sistema.
La empresa asegura que nunca se ha opuesto a una tasación independiente, pero advierte de que eso solo serviría para dilatar aún más unos pagos que son “imprescindibles” para la continuidad del servicio.
La pregunta ahora es si el Ayuntamiento reaccionará a este últimio llamamiento o si Pamplona se encamina a perder, al menos durante un tiempo, uno de sus servicios de movilidad más emblemático.






