La eficiencia energética se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las comunidades de propietarios debido al incremento de los costes asociados al suministro eléctrico. Aunque gran parte de la atención suele centrarse en la iluminación de zonas comunes o en los sistemas de climatización, existen otros elementos que pueden tener un impacto significativo sobre la factura energética del edificio. Entre ellos destaca el consumo eléctrico del ascensor, especialmente cuando se trata de equipos con varias décadas de funcionamiento.
Según especialistas del sector, numerosos edificios residenciales mantienen ascensores instalados hace más de 20 años que continúan operativos y cumplen correctamente su función. Sin embargo, estos sistemas suelen presentar niveles de consumo muy superiores a los de los modelos actuales. En este ámbito, Multienergía Verde señala que la modernización de determinados componentes puede convertirse en una herramienta eficaz para favorecer el ahorro energético en comunidades y reducir el gasto eléctrico asociado a estos equipos.
Los ascensores antiguos consumen más energía de lo que muchas comunidades imaginan
Los sistemas de elevación instalados hace dos o tres décadas fueron diseñados con tecnologías muy diferentes a las actuales. Aunque muchos de ellos siguen funcionando con normalidad, su rendimiento energético suele estar por debajo de los estándares que ofrecen los equipos modernos.
Motores menos eficientes, sistemas de iluminación tradicionales, mecanismos de control más antiguos y un mayor desgaste de determinados componentes pueden incrementar notablemente el consumo eléctrico del conjunto. Diversos análisis del sector indican que, en algunos edificios, un ascensor antiguo puede representar una parte significativa de la energía consumida en las zonas comunes.
Esta situación resulta especialmente relevante en comunidades donde el ascensor registra una elevada frecuencia de uso diaria. Cuanto mayor es el número de desplazamientos realizados, más evidente se vuelve la diferencia entre un sistema antiguo y otro adaptado a los criterios actuales de eficiencia.
Además del impacto económico, la reducción del consumo energético también contribuye a disminuir la huella ambiental de los edificios residenciales, un aspecto que cada vez adquiere mayor importancia dentro de las estrategias de sostenibilidad urbana.
La eficiencia energética en ascensores como oportunidad de ahorro
La mejora de la eficiencia energética en ascensores no siempre implica la sustitución completa del equipo. En muchos casos, la renovación de determinados elementos técnicos permite obtener mejoras significativas en el rendimiento y reducir el consumo eléctrico asociado a su funcionamiento.
La incorporación de motores más eficientes, sistemas de iluminación LED, variadores de frecuencia o mecanismos inteligentes de gestión energética son algunas de las soluciones que pueden contribuir a optimizar el comportamiento energético de estos equipos.
El interés por el ahorro energético en comunidades continuará creciendo a medida que las comunidades de propietarios busquen fórmulas para optimizar sus gastos comunes. En este escenario, el consumo eléctrico del ascensor se consolida como uno de los aspectos que merece una atención especial. Desde Multienergía Verde destacan la importancia de analizar el estado de estos equipos y valorar medidas que permitan mejorar su rendimiento, favoreciendo así una mayor eficiencia energética en los edificios residenciales.









