Vecinos de Corella han hecho llegar una queja formal que mezcla señalización viaria, transporte público y memoria histórica. Así, lo asegura el medio local Liebre de Corella que reclama atención sobre dos cuestiones que, a su juicio, afectan a la correcta representación administrativa y a la equidad en los servicios para la población de la zona.
La primera reclamación pone en duda la ubicación de los carteles de bienvenida a Navarra y a La Rioja en la autopista AP-68. Según la percepción del colectivo firmante, algunos de esos paneles podrían no estar emplazados conforme a la delimitación territorial real, aunque no se aportan datos concretos que lo acrediten. Por ello piden que el Gobierno foral revise la cuestión y, si fuera necesario, corrija la señalización, que debería incluir además las lenguas propias y las denominaciones oficiales de Navarra.
El autobús a Pamplona rodea por La Rioja
La segunda queja afecta al servicio de autobús entre Fitero y Pamplona, cuyo trazado actual discurre por Alfaro —municipio riojano— en lugar de por Castejón, que pertenece a Navarra. Los firmantes reconocen que pueden existir razones operativas o de demanda, pero piden que se analice si ese recorrido garantiza una cobertura equitativa para los vecinos navarros de la comarca, especialmente en el acceso a servicios esenciales como el hospital de referencia.
Un antecedente histórico que pesa
Añaden un trasfondo que va más allá de lo administrativo. En la reorganización territorial del siglo XIX, y en particular con la creación de la provincia de Logroño en 1833, se plantearon propuestas que habrían incorporado a esa demarcación municipios navarros y vascos como Viana, Laguardia, Corella o Cintruénigo.
Ninguna de esas incorporaciones llegó a materializarse, pero sí quedaron integrados en el término de Alfaro algunos espacios como el entorno de Yerga. Para los firmantes, ese precedente histórico obliga al Gobierno foral a estar especialmente vigilante: "No hagamos que la historia se vuelva a repetir".



