El anteproyecto de presupuestos del Departamento de Vivienda para el año que viene dotará la partida de compra de vivienda con 22 millones de euros, frente al millón con el que, según la consejera Begoña Alfaro, se encontró el actual equipo al llegar al Gobierno hace tres años. El departamento negocia además que parte del superávit disponible pueda destinarse a esta compra.
En rueda de prensa, la también vicepresidenta Alfaro ha admitido que recomprar viviendas pagadas con fondos de todos los navarros y navarras le "repatea", pero ha defendido que, en el contexto actual, es la apuesta que debe hacer el Gobierno. "Es un problema heredado", ha dicho, en referencia a los convenios que se firmaron con promotoras y constructoras con vigencias de 20 o 30 años, tras los cuales las viviendas pasaban al mercado libre y han acabado en manos de fondos de inversión. Ha mencionado a los vecinos que están en manos del fondo Catella y de Testa Residencial.
La consejera ha señalado que no puede avanzar cómo terminará la negociación en este asunto, pero ha asegurado que el equipo del departamento "va a pelear con uñas y dientes" para que ese dinero se destine a mantener la seguridad y la tranquilidad de las familias.
Alfaro ha recordado que el blindaje del alquiler protegido, aprobado el pasado junio, evita que vuelvan a darse estas situaciones y que el derecho de adquisición preferente del Gobierno sobre las viviendas que han perdido la calificación en los últimos diez años obliga a los propietarios a pasar por el Ejecutivo antes de vender. También se han enviado comunicaciones al Colegio de Notarios y al de Agentes Inmobiliarios para que conozcan la medida.












