Coincidiendo con el Día Internacional de la Democracia, el Capítulo Español del Club de Roma y la Fundación Hermes organizaron el pasado 15 de septiembre una nueva sesión titulada "Democracia en la era algorítmica: cómo las plataformas redefinen el ecosistema mediático", celebrada en el Museo de la Universidad de Navarra.
La jornada contó con la participación de Áurea Moltó, directora de REDElcano en el Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos; María Moya, consejera delegada y socia cofundadora de Prodigioso Volcán y miembro del Consejo Asesor de Fundación Hermes; y Jordi Sevilla, ex ministro de Administraciones Públicas, presidente del Consejo Social de la UNIR y miembro del Consejo Asesor de Fundación Hermes. También estuvieron presentes Enrique Goñi, presidente de la Fundación Hermes, encargado de inaugurar la sesión, Luisa Alli, directora general de la Fundación Hermes, y Alfonso Sánchez Tabernero, presidente de la Asociación Amigos de la Universidad de Navarra, en calidad de moderadores.
En su intervención inaugural, Enrique Goñi señaló que 2026 es un año marcado por un calendario electoral especialmente intenso en Europa, por la aplicación plena de la nueva regulación tecnológica —la Ley de Servicios Digitales (DSA) y el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act)— y por los procedimientos abiertos por la Comisión Europea contra grandes plataformas por incumplir sus obligaciones de transparencia. Para Goñi, Europa se enfrenta al reto de "civilizar" un poder tecnológico concentrado hoy en un puñado de grandes compañías con más capacidad de influencia que muchos Estados.
Áurea Moltó abrió el debate con un análisis geopolítico sobre el papel que están jugando las plataformas en el auge de los populismos y las políticas identitarias en el continente. "La desintermediación, la capacidad de movilizar contenido y la economía de la atención de las plataformas proporcionan condiciones óptimas para los populismos de todo tipo, al fragmentar el espacio público y premiar lo emocional", afirmó.
Por su parte, María Moya destacó el rol activo que puede y debe asumir la ciudadanía en la defensa de los valores democráticos frente a estas dinámicas. "La posibilidad de preguntar, entender y cambiar las cosas es lo que sostiene una sociedad verdaderamente democrática. La defensa de nuestros derechos en la era algorítmica es una tarea colectiva que requiere vigilancia activa, colaboración y una ciudadanía informada", señaló.
La discusión abordó también quién ejerce hoy el cuarto poder en un contexto en el que decisiones como la retirada de contenidos en crisis informativas —como ocurrió con la cooperación entre la Comisión Europea, Meta y TikTok durante la crisis migratoria de Ceuta— quedan en manos de las propias plataformas, y no de los medios de comunicación o los reguladores.
Finalmente, Jordi Sevilla puso el foco en la capacidad —o incapacidad— del Estado europeo para regular a compañías tecnológicas que mueven más recursos que muchos países, y concluyó que "Europa está estancada", apuntando que la solución pasa por la defensa de un proyecto europeo de mayor integración frente a las presiones de otras potencias extranjeras.
A lo largo de la sesión, los tres ponentes coincidieron en situar los derechos digitales, la libertad de expresión, el acceso a datos, la privacidad y el equilibrio de poder entre ciudadanía, Estados y plataformas como el eje transversal de cualquier respuesta democrática a la era algorítmica.











