La Junta de la Asociación de Reporteros Gráficos de Navarra (AREGNA) hizo público este jueves un comunicado dirigido a los ayuntamientos y responsables de la organización de las fiestas populares, después de que ayer resultaran heridos dos profesionales en Noáin tras la explosión de pirotecnia del balcón desde el que se cubría uno de los actos festivos.
En su comunicado, la organización reclama que la seguridad de los profesionales de la información deje de depender de la improvisación. Según denuncia, los medios gráficos —fotoperiodistas, cámaras de televisión y periodistas— llevan años documentando el inicio de las fiestas desde lugares de "enorme valor informativo, pero también de riesgo evidente": los balcones desde donde se cubren los chupinazos y otros actos multitudinarios.
"No podemos seguir aceptando que la seguridad dependa de la improvisación, de estructuras insuficientes o de la buena voluntad de cada persona. Un balcón abarrotado, sin límite de aforo claro, sin revisión técnica y en ocasiones sin vías de acceso controladas no es un puesto de trabajo: es un peligro", advierte AREGNA en su comunicado, en referencia a lo ocurrido en Noáin.
La asociación pide a los ayuntamientos que actúen con responsabilidad y adopten, antes de autorizar cualquier cobertura desde balcones, inspecciones técnicas previas de las estructuras y la certificación de su capacidad, así como límites estrictos de ocupación, visibles y controlados. Reclama también la prohibición de instalar equipos o concentrar personas en balcones que no reúnan condiciones verificadas, sistemas seguros de acceso, evacuación y comunicación con los servicios de emergencia, y zonas profesionales habilitadas, con acreditación, estabilidad y visibilidad suficientes. A todo ello suma la exigencia de contar con un responsable municipal identificable durante el acto, con capacidad real para suspender el uso de cualquier ubicación insegura.
"La imagen de unas fiestas no puede estar por encima de la integridad de quienes trabajan en ella ni de quienes la disfrutan", subraya la asociación, que exige que la prevención "deje de ser una recomendación y se convierta en una condición imprescindible" para la celebración de estos actos.
Desde AREGNA insisten en que las fiestas deben ser "un espacio de alegría colectiva, no una escena de riesgo anunciada" y concluyen su comunicado con un mensaje claro: "La seguridad no es negociable".





