El séptimo encierro de San Fermín 2026 ha vuelto a demostrar por qué la ganadería de Miura es una leyenda viva de las fiestas de Pamplona. En el penúltimo día de las carreras en honor al santo, los astados andaluces han protagonizado una carrera rapidísima, completando el recorrido en dos minutos y 36 segundos, a pesar de que se han demorado unos instantes finales al dar la vuelta al ruedo antes de acceder de forma definitiva a los toriles.
Una carrera de vértigo con peligro en el recorrido de Pamplona
Los bóvidos de Miura, que acumulan más de 40 años de trayectoria ininterrumpida corriendo por las calles de la capital navarra, han vuelto a generar una intensa sensación de peligrosidad. Los animales han volado a centímetros de los mozos y mozas, provocando caídas importantes y amagos de montonera debido a la velocidad extrema a la que se ha desarrollado el trayecto en dirección a la plaza de toros.
Toros de gran envergadura y peso en los Sanfermines
La manada de este año ha destacado por ser la más pesada y grande de toda la semana de Sanfermines, con ejemplares que han superado holgadamente la barrera de los 600 kilos. Entre los astados desplazados desde la finca Zahariche, han sobresalido especialmente Gaditano y Decoroso, quienes han alcanzado los 635 kilos en la báscula.
El resto de la corrida lo han completado Merecido, con 630 kilos; Mochuelo, con 615 kilos; y finalmente Famoso y Andaluz, ambos situados en los 605 kilos de peso. Todos los toros lidiados presentan una capa cárdena (pelo negro y blanco intercalado), con un claro predominio del tono oscuro que les ha conferido una estampa imponente y seria sobre el adoquín de Pamplona.










