La Guardia Civil cuenta este año con un dispositivo de más de 700 agentes durante las fiestas de San Fermín, centrado especialmente en los controles de tráfico, tanto de velocidad como de consumo de drogas y alcohol, además de los controles de mercancías para garantizar el control sanitario y detectar productos falsificados. Así lo ha explicado este jueves la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, en declaraciones ante los medios de comunicaciñon, quien insiste en que lo fundamental de estas fiestas es disfrutarlas, pero hacerlo desde la responsabilidad y la prudencia, "sabiendo que el consumo de alcohol y de drogas es incompatible con conducir", ya que, más allá de la sanción correspondiente, lo más importante es el riesgo que se genera tanto para quien conduce como para el resto de personas.
Echeverría señala que estos controles buscan tener un efecto disuasorio, para que la ciudadanía, una vez disfrutadas las fiestas, actúe con prudencia y responsabilidad, en línea con lo que se viene trasladando desde la Junta de Seguridad: hacerlo desde el respeto y la convivencia.
Preguntada por la situación de la pasarela y la transferencia de tráfico, la delegada del Gobierno explica que el Gobierno de Navarra ya ha comunicado que las condiciones están prácticamente culminadas, y que se está a la espera de una nueva Junta de Seguridad para continuar con lo establecido en la Junta de Transferencias. Una vez concluido el periodo transitorio, será la Policía Foral quien ejerza en exclusiva la competencia de tráfico. Echeverría señala que no existe todavía una fecha fijada para esa Junta de Seguridad, si bien asegura que desde el Gobierno de España se está trabajando "con el acelerador metido" para que se produzca cuanto antes, dado que el proceso no afecta solo a la pasarela o a la transferencia de los efectivos de Policía Foral, sino también a otros aspectos relevantes como la coordinación de los cuerpos policiales en el 112.
Cerca de 90.000 pruebas de alcohol y drogas
Por su parte, el jefe de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, el coronel Agustín Aznárez, ha detallado algunos datos del dispositivo desplegado con motivo de San Fermín. Como es habitual en estas fechas, se ha programado una actuación para garantizar la movilidad y la seguridad vial en las carreteras navarras, con la realización de unos 200 controles o puntos de verificación de drogas y alcohol, en los que se prevé realizar en torno a 90.000 pruebas, con el objetivo de evitar que las personas que no estén en condiciones de conducir, por la ingesta de drogas o alcohol, puedan ocasionar un peligro en la carretera.
Aznárez destaca que, de momento, la evolución del dispositivo está siendo satisfactoria, con una creciente concienciación entre las personas que han consumido alcohol o drogas a la hora de no coger el vehículo. El objetivo fundamental de este operativo, explica, es lograr "cero fallecidos y cero siniestros viales" durante las fiestas de San Fermín, para que estas sigan siendo una fiesta y no un problema para las familias.
En cuanto a los datos, el coronel señala que el año pasado se registraron entre 500 y 600 positivos en controles de drogas y alcohol, una cifra que considera alta pero que debe valorarse teniendo en cuenta el elevado número de pruebas realizadas, en torno a las 90.000. Según explica, de año en año se observa un descenso en el porcentaje de personas detectadas, lo que consideran una buena señal. Más allá de estos números, insiste en que lo relevante es el número de siniestros y, sobre todo, la ausencia de fallecidos y heridos durante estas fechas, en un trabajo coordinado con el área de Tráfico y Seguridad Vial de la Policía Foral para que las carreteras navarras sean lo más seguras posibles.
Aznárez explica también un patrón detectado en los controles: la franja de la mañana es donde habitualmente se registran más positivos por alcohol, ya que muchas personas permanecen despiertas toda la noche, acuden al encierro, desayunan y posteriormente inician el viaje de regreso a casa. Según detalla, la gente suele dejar de beber sobre la medianoche pensando que estará en condiciones de conducir, pero cuatro o cinco horas de descanso no son tiempo suficiente para coger el vehículo con garantías, lo que se traduce en un porcentaje de infracciones administrativas más elevado del que existiría si ese margen fuera mayor.
El coronel subraya que, pese a la parte positiva de la mayor concienciación, el mensaje que debe primar es que "al volante, tasa cero": si se ha consumido alcohol la noche anterior, no se debe coger el vehículo al día siguiente, no solo por el riesgo de dar positivo, sino porque el cansancio y la somnolencia derivados de esa ingesta pueden provocar igualmente un accidente.











