Según el estudio, encargado por el Ayuntamiento de Pamplona, cinco años después, el terreno que soporta el peso de las atracciones "sigue estando preparado para recibirlas"
Pamplona, 28 de Junio
El informe geológico, encargado por el Ayuntamiento de Pamplona, sobre los terrenos del parque del Runa tras las inundaciones de principios de junio avala que se vuelva a colocar allí el recinto de las barracas de San Fermín. Los datos y ensayos realizados indican que "desde el punto de vista tensional, el terreno que corresponde al primer metro y que soportará el peso de las atracciones de feria sigue estando preparado para recibirlas".
El informe sobre la capacidad portante de los terrenos del parque del Runa, que firma el geólogo Antonio Aretxabala, apunta que "el denominado suelo estructural como era de esperar, ha alcanzado cinco años después (en 2009 se realizó un estudio sobre la idoneidad de colocar el recinto ferial en esa zona) un mayor nivel de compacidad. Ahora es más denso y resistente". Durante este mes se han recopilado datos geológicos y geotécnicos de la zona, se ha desplazado un técnico especializado al Parque de la Runa, se han realizado 15 ensayos de penetración DPSH que se suman a las tres calicatas con toma de muestras, ensayos de penetración GEOTESTER a diferentes cotas y 42 ensayos de penetración dinámica continua DPSH hasta rechazo y 33 ensayos de carga con placa.
El objetivo del estudio es aportar información para la definición de los apoyos de los distintos elementos de las atracciones que se ubican en el parque del Runa durante estas próximas fiestas de San Fermín. Con el informe se quiere además comprobar si el terreno resultó afectado tras la avenida del río Arga el pasado 9 de junio que inundó esa zona del barrio de la Rotxapea. En el año 2009, previo al traslado del recinto ferial al parque del Runa, el terreno fue objeto de un tratamiento especial con suelo estructural y de un posterior estudio que desveló la idoneidad del lugar para acoger el recinto ferial, con sus correspondientes recomendaciones específicas para el uso que se requería de cada zona y unidad estratigráfica.
Hace cuatros años, en el 2009, ya se se realizó un plano que divide en cuatro zonas el parque, enumeradas del 1 al 4 y con diferentes colores, donde la zona 1 sería la más favorable desde el punto de vista tensional para la colocación de las atracciones y la 4 la que más intensidad de estudio requería. En función de ese estudio y de esas zonas se vienen colocando cada año las atracciones repartidas por el parque. El estudio señala la desaparición de "todas las zonas rojas por una mejora debida a la consolidación natural de cinco años de uso, reposo y consolidación".