Hay historias empresariales que nacen de un plan perfectamente diseñado y otras que surgen de manera completamente inesperada. La de Alejandro Botello, alma de Móvil112, pertenece claramente al segundo grupo. Lo que comenzó como un intento fallido de cambiar una pantalla de móvil acabó convirtiéndose en una pasión, una profesión y, años después, en uno de los talleres especializados en reparación de dispositivos Apple más reconocidos de Pamplona y su comarca.
Ubicada en Barañáin, la tienda se ha ganado una reputación que va mucho más allá de los cambios de pantalla o las sustituciones de batería. Aquí llegan teléfonos que en otros lugares han sido dados por irreparables. Y muchas veces salen funcionando.
“El 85 o el 90% de los teléfonos rotos se pueden reparar”, asegura Alejandro con la seguridad de quien ha pasado miles de horas desmontando, analizando y reconstruyendo dispositivos electrónicos.
De la hostelería a los circuitos electrónicos
La trayectoria de Alejandro no es precisamente convencional. Procedente de Cataluña y criado en una familia vinculada históricamente a la hostelería, durante años trabajó entre fogones siguiendo el camino que parecía estar marcado.
Sin embargo, en 2019 ocurrió algo que cambió su vida.
Un compañero de trabajo rompió la pantalla de su teléfono móvil y Alejandro se ofreció a repararla. El resultado no fue precisamente el esperado.
“Intenté cambiar la pantalla y acabé rompiendo el móvil. Tuve que comprarle uno nuevo”, recuerda entre risas.
Lo que para muchos habría sido una experiencia para olvidar, para él se convirtió en una obsesión. Compró un sencillo kit de reparación por internet, comenzó a desmontar teléfonos en casa y pasó horas aprendiendo por su cuenta.
Aquella curiosidad inicial acabó transformándose en una auténtica vocación.
Horas de aprendizaje y una apuesta valiente
Alejandro decidió formarse profesionalmente en Valencia, donde obtuvo su primer certificado en reparación de dispositivos móviles. Con el diploma recién conseguido tomó una decisión que cambiaría definitivamente su futuro.
“Le dije a mi madre que me iría a cualquier lugar de España donde me ofrecieran trabajo reparando móviles”.
Y ese destino terminó siendo Navarra.
Llegó a Pamplona en junio de 2019 y comenzó a trabajar en una empresa del sector donde permaneció durante seis años. Una etapa que recuerda con agradecimiento y que le permitió seguir formándose y creciendo profesionalmente.
Pero la verdadera escuela estuvo también en casa.
Vídeos, tutoriales, cursos especializados y cientos de horas de práctica formaron parte de una rutina que le permitió evolucionar desde los cambios básicos de pantallas hasta uno de los campos más complejos del sector: la microsoldadura y la reparación de placas base.
Cuando otros dicen que no tiene arreglo
La diferencia de Móvil112 está precisamente ahí.
Mientras muchos establecimientos optan por sustituir piezas completas o consideran irreparables determinados daños, Alejandro apuesta por llegar al origen del problema.
“Hay muchas tiendas que dan por irreparables los teléfonos porque tienen fallos de placa. Eso es precisamente a lo que me dedico yo”.
La reparación a nivel de componente requiere conocimientos muy específicos, maquinaria especializada y una enorme dosis de paciencia.
En el taller de Barañáin abundan las herramientas que para cualquier persona ajena al sector parecen sacadas de un laboratorio tecnológico. Equipos de diagnóstico, microscopios, estaciones de soldadura, sistemas de alimentación y dispositivos capaces de analizar el comportamiento interno de un teléfono móvil.
Todo ello permite localizar cortocircuitos, reconstruir conexiones dañadas o recuperar terminales afectados por golpes y humedad.
Especialista en Apple
Aunque Móvil112 trabaja también con dispositivos Android, la especialización de Alejandro está claramente orientada al ecosistema Apple.
Los iPhone modernos esconden una complejidad técnica que pocos usuarios imaginan.
“Apple solo lanza unos pocos modelos cada año y eso permite especializarse muchísimo más”, explica.
Su conocimiento llega hasta el punto de intervenir directamente sobre placas base de modelos tan recientes como los iPhone 15 Pro, reparando componentes internos que habitualmente obligarían a sustituir el dispositivo completo.
El objetivo siempre es el mismo: conservar los datos y evitar gastos innecesarios.
“Si cambias una placa base pierdes toda la información. Nosotros intentamos reparar la placa original para que el cliente mantenga sus datos”.
Una filosofía que resulta especialmente valiosa en una época en la que los móviles almacenan buena parte de nuestra vida.
La importancia de las copias de seguridad
Si hay una recomendación que Alejandro repite constantemente a sus clientes es la necesidad de realizar copias de seguridad.
Según explica, muchos dramas tecnológicos podrían evitarse con una sencilla suscripción de almacenamiento en la nube.
“Hay gente que pierde toda su información por no pagar tres euros al mes de almacenamiento. Son dos cafés y pueden salvar todos tus recuerdos”.
Fotografías familiares, documentos laborales, contactos o conversaciones importantes forman parte del contenido que muchas personas descubren que no tienen protegido cuando ya es demasiado tarde.
Por eso, además de reparar dispositivos, en Móvil112 también se realiza una importante labor de asesoramiento tecnológico.
Mucho más que móviles
Aunque los teléfonos son el corazón del negocio, los servicios de Móvil 112 van bastante más allá.
La tienda trabaja con protectores de hidrogel, una alternativa que Alejandro considera superior a los tradicionales cristales templados.
También ofrece cables originales de Apple y Samsung, accesorios, mantenimiento de consolas y reparación de mandos de PlayStation y Xbox.
Entre los trabajos más demandados destacan los cambios de joysticks con tecnología Hall Effect, sistemas magnéticos que eliminan el conocido problema del “drift” que sufren muchos mandos tras cientos de horas de uso.
Una muestra más de la especialización técnica que caracteriza al establecimiento.
Un servicio poco habitual en Navarra
Entre los servicios más singulares que ofrece Móvil112 destaca el resellado de teléfonos móviles.
Se trata de una intervención poco conocida que permite renovar las juntas de protección frente al agua y al polvo que incorporan los dispositivos.
“Lo ideal es cambiar ese sellado cada dos o tres años porque el adhesivo se degrada con el tiempo”, explica.
Para ello utiliza sellos originales y maquinaria específica capaz de devolver al terminal unas condiciones muy similares a las de fábrica.
Un trabajo que, según afirma, apenas se realiza en otros establecimientos de la zona.
Formación constante para seguir avanzando
En un sector que evoluciona a una velocidad vertiginosa, quedarse quieto significa quedarse atrás.
Por eso Alejandro continúa formándose de manera permanente con algunos de los profesionales más reconocidos del sector, como el especialista guatemalteco Edgar, responsable de la plataforma Yo Reparo Academy.
Nuevas técnicas, nuevas herramientas y nuevos procedimientos forman parte de un aprendizaje continuo que repercute directamente en la calidad del servicio que reciben los clientes.
Porque detrás de cada reparación hay mucho más que un simple cambio de pieza.
La pasión como motor
Quizá la clave del éxito de Móvil112 esté precisamente ahí.
En la pasión de alguien que descubrió casi por accidente una profesión capaz de fascinarle.
Lo que empezó con un móvil roto, un kit de 25 euros y muchas ganas de aprender se ha convertido en un proyecto sólido que cada día recibe a clientes de Pamplona y de toda la comarca.
Personas que llegan buscando una solución para un dispositivo aparentemente perdido y que encuentran algo más: cercanía, honestidad y conocimientos técnicos de alto nivel.
En tiempos en los que parece que todo está pensado para ser sustituido, Móvil112 representa justo lo contrario.
La idea de que todavía merece la pena reparar, recuperar y dar una segunda oportunidad.
Y en esa filosofía, Alejandro Botello ha encontrado no solo una profesión, sino también una forma de entender la tecnología y el servicio al cliente.
Horario y contacto:
Dirección: C. Pedro Bidagor, 31010 Barañáin, Navarra
Teléfono: 603 15 22 01
Lunes 10:00–20:30
Martes 10:00–20:30
Miércoles 10:00–20:30
Jueves 10:00–20:30
Viernes 10:00–20:30
Sábado10:00–14:00
Domingo Cerrado







