El Herri Aretoa de Leitza acogió este domingo una ceremonia de reconocimiento a las personas torturadas de Mendialdea bajo el lema Minek ez gaitzatela lotu, jarrai dezagun hegan —Que el dolor no nos ate, sigamos volando—. El acto, impulsado por la Red de Personas Torturadas de Navarra y la fundación Egiari Zor, reunió a víctimas, familiares, representantes de ocho municipios de la comarca y de la Oficina de Atención a las Víctimas del Gobierno de Navarra, además de numerosos vecinos.
Tras una contextualización histórica a cargo de bertsolaris sobre los hechos ocurridos hace cincuenta años, tomó la palabra Jon Arangoa, familiar de Amparo Arangoa, cuyo caso se convirtió en su momento en símbolo internacional contra la tortura. Arangoa relató cómo de adolescente encontró medio escondido en casa un ejemplar de la revista Zeruko Argia con fotografías que desvelaron una conversación que su familia había intentado postergar. "En ese momento entendí el miedo y la angustia que vivieron en casa al tener a tres de los cinco hermanos en el cuartel", explicó, antes de dirigirse a quienes sufrieron torturas y no pueden contarlo: "Dar pasos para que esta verdad no caiga en el olvido es responsabilidad de nuestra generación."
Más de 50 casos identificados en Mendialdea
En representación de Egiari Zor y de la Red de Personas Torturadas, Ainara Gorostiaga y Eneko Villegas subrayaron que en Mendialdea se han identificado más de 50 casos de tortura en las últimas décadas, cometidos por fuerzas de seguridad del Estado en localidades como Leitza, Larraun, Lekunberri, Goizueta, Araitz, Betelu, Areso y Arano. "En Euskal Herria hay más de 5.000 personas torturadas. Existe un dolor que nos mantiene unidos; ha sido y sigue siendo profundo y duro", afirmaron.
Destacaron que dos personas de la comarca han recibido ya el reconocimiento oficial del Gobierno de Navarra: Jose María Aleman y Amparo Arangoa. "Aplaudimos esos reconocimientos, pero hacen falta más pasos", señalaron, reclamando que se sigan esclareciendo las vulneraciones cometidas.
Compromiso institucional de ocho municipios
Representantes municipales de las ocho localidades de la comarca subieron al escenario para entregar un recuerdo del acto a las víctimas. En nombre de todos ellos habló el alcalde de Leitza, Dabid Anaut, quien expresó solidaridad con las víctimas y defendió que los derechos a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición deben ser el eje de la construcción de la memoria. "Porque se lo debemos al pueblo, a las futuras generaciones y a quienes habéis sufrido tortura, reafirmamos nuestro compromiso con este camino hacia una convivencia democrática", concluyó.
El acto incluyó actuaciones de danza y la interpretación por parte del grupo Burutik de la canción Amparo Arangoari, compuesta por Fermin Balentzia, con el cierre colectivo del Txoria txori junto a las hermanas Ansa y Maixux Zugarramurdi.




