La Asociación Irache ha recibido decenas de reclamaciones en lo que va de verano
Pamplona, 7 de julio
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache recomienda a los usuarios que, antes de usar el teléfono móvil en el extranjero, bien sea para llamar o conectarse a internet, soliciten información por escrito sobre los precios que les va aplicar su compañía, especialmente si van a estar fuera de la Unión Europea. En lo que va de verano ya han llegado decenas de quejas de consumidores que, tras un viaje en el extranjero, ven que las facturas telefónicas son muy altas, en alguna ocasión de hasta 20.000 euros.
Precios máximos establecidos por defecto, pero sólo en la Unión Europea
En los estados de la Unión Europea se debería aplicar por defecto unas tarifas que no pueden superar los 19 céntimos al minuto por recibir una llamada, 5 céntimos por recibirla, 6 céntimos por enviar un mensaje de texto y 20 céntimos por cada megabyte de datos de internet descargado, unos límites que no todas las compañías respetan.
En su momento, el Parlamento Europeo aprobó eliminar los costes de itinerancia para finales de este año, pero tras las presiones de las operadoras, las últimas noticias indican que los consumidores tendrán que esperar hasta junio de 2017 para que utilizar el móvil en la UE no les suponga ningún sobrecoste respecto a las tarifas de su contrato.
Más riesgo en países fuera de la UE
Además, es muy importante tener en cuenta que estos límites sólo se aplican en la UE y que usar el móvil en terceros países puede suponer un notable gasto, en ocasiones claramente desproporcionado.
20.000 euros por cuatro días en Andorra
Así le sucedió a una asociada de Irache, que antes de ir cuatro días a Andorra de vacaciones contrató un paquete para hablar en el extranjero que le ofreció su compañía telefónica. Despreocupada, durante esos días se conectó tranquilamente a internet desde el móvil. A las dos semanas de acabar sus vacaciones recibió varios mensajes de su operadora que le informaba que había superado el límite de datos. Posteriormente le llegó una factura de 20.000 euros. Alarmada, acudió a Irache, donde intervino una asesora y la compañía, dado que había ofrecido un paquete que no se aplicaba en Andorra, reguló la factura y la rebajó a 255 euros.
Sin llegar a estos importes, sí han llegado personas que, tras sus vacaciones, han visto cómo la factura telefónica se ha encarecido sensiblemente, especialmente aquéllos cuya estancia ha sido fuera de la UE. La tarifa sube aun más si se han efectuado conexiones a internet.
Cuatrocientos euros por el teléfono tras unas vacaciones en México
Así, una pareja voló a Mexico y al volver acudió a Irache por una factura de 182 euros y 225 euros, cada uno de ellos. U otra persona que aseguraba que durante su estancia en Brasil sólo se había conectado en internet cuando contaba con conexiones gratuitas vía wifi pero a la que se le había facturado 345 euros, buena parte de ellas por datos de internet.
Problemas en zonas fronterizas
También se han dado quejas por parte de personas que han pasado unos días en localidades fronterizas, cercanas a otros países, fundamentalmente Francia. Al parecer su teléfono o su ordenador se ha conectado a una operadora del país galo en lugar de a la compañía con la que tienen contratado el servicio, lo que ha podido suponer facturas de hasta 236 euros. Aunque en ocasiones la operadora se responsabiliza de estos cargos, es recomendable tratar de seleccionar el operador de forma manual o asegurarse de que se está haciendo uso de la compañía contratada.
Solicitar por escrito las tarifas que se aplicarán
En cualquier caso, lo más importante es que el cliente, antes de emprender un viaje, solicite a la compañía que le facilite por escrito las tarifas que le va a aplicar. De esta manera, el consumidor podrá calcular su gasto y reclamar si se le ha facturado de más.
Del mismo modo, es importante informarse sobre los detalles técnicos que puedan afectar a estas conexiones. Hay personas que, por ejemplo, cuando viajan prefieren desactivar la opción de acceso a datos y sólo ponerla en funcionamiento cuando se quiera usar internet para evitar de esta forma posibles conexiones fortuitas. U otras personas que, no se han informado y al viajar al extranjero no pueden utilizar su teléfono.
No conocen el gasto hasta volver a casa
Hay que tener en cuenta que en algunos casos las operadoras no han informado del control de consumo cuando el cliente ha estado en el extranjero y que el coste de las comunicaciones no se ha podido conocer hasta la siguiente factura, si no se da un retraso mayor, por lo que los consumidores no conocen su gasto hasta haber vuelto a casa.
Otra opción es informarse sobre los paquetes comerciales que las compañías ofrecen expresamente para hablar y conectarse a internet en el extranjero. En estos casos, el consumidor debe conservar toda la publicidad y documentación que recoja las condiciones a las que quiere acogerse.