¿A qué velocidad circulaba el vehículo? Es la pregunta clave en la investigación de cualquier accidente grave y, en muchos casos, la más difícil de responder. La Brigada de Atestados de la Policía Foral ha encontrado una forma innovadora de hacerlo: utilizando las cámaras de videovigilancia de una empresa privada cercana al lugar del siniestro.
El método se aplicó en la investigación de un accidente mortal ocurrido en la carretera NA-134, en el cruce de Los Abetos. El equipo de reconstrucción de accidentes identificó la zona exacta captada por las cámaras, fijó puntos de referencia reconocibles en las imágenes y, cruzando esos datos con los tiempos de desplazamiento del vehículo, obtuvo una estimación de la velocidad a la que circulaba.
Para garantizar la fiabilidad del cálculo, los agentes no se conformaron con el análisis de las imágenes. Realizaron pruebas dinámicas en el mismo tramo: vehículos policiales efectuaron varias pasadas a velocidades preestablecidas mientras un equipo de drones captaba la zona y un cinemómetro verificado medía la velocidad real. La comparación entre los datos del radar y los obtenidos mediante el análisis de vídeo permitió validar el método.
La Policía Foral subraya que el objetivo de esta metodología va más allá de esclarecer lo ocurrido en cada accidente concreto. El análisis posterior de los datos busca también identificar tramos problemáticos y contribuir a mejorar la seguridad vial.




