El portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, ha trasladado este miércoles el pésame y la solidaridad del Ejecutivo foral tras conocerse el fallecimiento de una menor de 17 años en la localidad de Cintruénigo, un caso que la familia vincula a una situación prolongada de presunto acoso escolar y ciberbullying.
Remírez ha comenzado su intervención expresando «nuestro pésame, nuestro cariño a la familia de la menor fallecida», así como «toda nuestra solidaridad, aliento y cercanía» en estos momentos de profundo dolor. El portavoz también ha pedido respeto ante la petición expresa realizada por los allegados de la joven, quienes han reclamado que no se haga un uso político de la tragedia. «Desgraciadamente estamos viendo cómo algún representante público está haciendo uso político de esta cuestión», ha lamentado.
El caso, del que se han hecho eco medios de Navarra, como Diario de Noticias, ha generado una fuerte conmoción en el municipio ribero tras la muerte de Sara Jiménez el pasado 27 de febrero. Durante el funeral, una carta leída por su tía apuntó a una situación de hostigamiento prolongado como posible detonante del trágico desenlace y reclamó una mayor implicación social e institucional frente al acoso y un refuerzo de los recursos en salud mental.
En relación con la posible existencia de denuncias previas o la activación de protocolos, Remírez ha insistido en que el Ejecutivo debe actuar «con estricto cumplimiento de la normativa», subrayando que se trata de un asunto que afecta a una menor y que, por tanto, está sujeto a la máxima confidencialidad.
Ha recordado que la protección de los menores está amparada por la Ley Orgánica 1/1996 de Protección Jurídica del Menor y por la normativa foral, que obligan a salvaguardar el honor, la intimidad y la reputación de los afectados, evitando cualquier intromisión ilegítima. «No es una cuestión de falta de transparencia, sino de cumplimiento legal estricto», ha recalcado.
El portavoz ha asegurado que, en el ámbito de sus competencias, el Gobierno de Navarra «actuó estrictamente conforme a los protocolos», si bien ha evitado ofrecer más detalles al tratarse de una información reservada.
Mientras tanto, el Ayuntamiento de la localidad, encabezado por el alcalde Óscar Bea, ha manifestado públicamente su rechazo absoluto a cualquier forma de acoso y ha reconocido el impacto que la noticia ha tenido en el conjunto del municipio, especialmente tras escuchar en el funeral el testimonio de la familia sobre el sufrimiento acumulado durante años.







